La inteligencia artificial impulsa el crecimiento de las aplicaciones financieras al mejorar la experiencia del usuario y reforzar la seguridad, convirtiéndose en un elemento clave para la prevención del fraude y la protección de la identidad digital tanto en México como a nivel mundial
La inteligencia artificial (IA) está transformando de forma acelerada el ecosistema de las aplicaciones financieras, tanto en términos de experiencia de usuario como de seguridad. Estimaciones recientes indican que el mercado global de aplicaciones financieras alcanzó un valor aproximado de 2.99 mil millones de dólares en 2024 y se proyecta que llegará a más de 3.45 mil millones de dólares en 2026, impulsado por la digitalización de servicios financieros y la adopción de tecnologías basadas en IA.
Uno de los principales impactos de esta tecnología se observa en la prevención del fraude. De acuerdo con KPMG, los motores antifraude impulsados por inteligencia artificial pueden reducir hasta en un 40 % las transacciones fraudulentas, complementando los mecanismos tradicionales de seguridad y generando beneficios tanto para bancos como para usuarios y comercios.
Además de reforzar la protección, la IA está elevando el nivel de personalización en las aplicaciones financieras. Hoy permite ofrecer asesoramiento inteligente, automatizar el control de gastos y optimizar la toma de decisiones en tiempo real. Los chatbots y asistentes virtuales avanzados, por ejemplo, mejoran la atención al cliente mediante recomendaciones personalizadas y soporte inmediato, mientras que la adopción de billeteras digitales, pagos entre particulares y soluciones de banca móvil responde a una creciente demanda de comodidad y confianza.
El contexto en México
En México, el mercado de aplicaciones financieras muestra un crecimiento sostenido impulsado por la digitalización y la adopción de servicios financieros móviles. Estimaciones recientes señalan que este mercado alcanzó un valor aproximado de 28 millones de dólares en 2024 y se proyecta que superará los 31 millones de dólares en 2026, con una tasa de crecimiento anual cercana al 12 %. Este avance se ve acompañado por un incremento significativo en el uso de apps de pagos, billeteras digitales y banca móvil.
Este crecimiento también ha intensificado la necesidad de fortalecer la seguridad digital. En México, la IA se ha convertido en un habilitador clave para la prevención de fraudes, la protección de la identidad digital de los usuarios y la respuesta ante un mayor número de ciberataques dirigidos a instituciones financieras y plataformas digitales.
No obstante, este avance también viene acompañado de nuevos riesgos. El sector financiero enfrenta amenazas cada vez más sofisticadas, como estafas mediante deepfakes, ataques de ransomware y hackeos potenciados por IA. Para mitigar estos riesgos, las instituciones están invirtiendo en cifrado avanzado, autenticación biométrica, verificación de identidad digital y arquitecturas de confianza cero.
El auge de la verificación de identidad digital, la autenticación biométrica y los contratos inteligentes está optimizando las transacciones financieras. Desde la perspectiva de Nova, consultora de modernización digital para el sector financiero, estos avances impulsan la inclusión financiera, mejoran la eficiencia operativa y contribuyen a la construcción de un ecosistema financiero global más interconectado y seguro.
El doble papel de la IA en la ciberseguridad
La IA se ha convertido en un pilar de la ciberseguridad moderna: potencia la detección temprana de amenazas, automatiza respuestas y habilita análisis predictivos que superan ampliamente los métodos manuales tradicionales. Sin embargo, esta misma tecnología también está siendo aprovechada por actores maliciosos para desarrollar ataques más complejos y difíciles de detectar.
En meses recientes, el Banco de México ha reportado un incremento en los ciberataques dirigidos a instituciones financieras, con el objetivo de robar información sensible y credenciales de clientes para cometer fraudes. Frente a este panorama, la capacidad de la IA para analizar grandes volúmenes de datos y detectar anomalías en tiempo real resulta clave para una defensa eficaz.
Nova identifica tres tendencias clave en la aplicación de IA a la ciberdefensa:
- IA generativa para ciberseguridad, que permite simular escenarios de ataque, generar datos de entrenamiento y fortalecer las estrategias de protección.
- Arquitecturas de confianza cero impulsadas por IA, capaces de evaluar dinámicamente contextos y comportamientos para aplicar controles de acceso granulares.
- Aprendizaje federado, que entrena modelos de IA con datos distribuidos, preservando la privacidad y habilitando esquemas de defensa colaborativa.
En este contexto, el verdadero desafío para el sector financiero no es solo adoptar nuevas tecnologías, sino anticipar riesgos, generar confianza y construir un entorno digital seguro que marque el futuro del ecosistema financiero global.

