CIUDAD DE MÉXICO.— México avanza en una transformación profunda de su sistema energético con una visión que busca fortalecer la soberanía nacional, reducir el impacto ambiental y garantizar el suministro eléctrico para las próximas décadas. La estrategia del Gobierno de México apuesta por diversificar las fuentes de generación de energía, impulsando una mayor participación de las energías limpias sin comprometer la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que el país cuenta con recursos naturales que permiten acelerar esta transición.
“México no sólo tiene petróleo, tiene sol y tiene viento, energías limpias que permiten que haya menos impactos ambientales. Estamos trabajando en la transición energética: caminar hacia una mayor participación de las fuentes renovables de energía en la electricidad que consumimos”, afirmó.
La mandataria explicó que uno de los principales objetivos de su administración hacia 2030 es fortalecer la seguridad energética del país mediante una estrategia integral que permita mantener la producción petrolera en 1.8 millones de barriles diarios, modernizar el Sistema Nacional de Refinación y reducir al mínimo la importación de gasolinas, diésel y turbosinas.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que las recientes reformas constitucionales y legales buscan fortalecer a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como empresas públicas del Estado.
La mandataria explicó que Pemex recuperó su… pic.twitter.com/dsqwRD86qF
— NewsMx Tv Medio de Comunicación (@NewsMx_Tv) July 7, 2026
Una inversión histórica para transformar el sistema eléctrico
Como parte de esta estrategia, el Gobierno de México contempla una inversión de 739 mil millones de pesos para incorporar 32 mil megawatts (MW) de nueva capacidad de generación eléctrica hacia el año 2030.
El propósito es que, al concluir el sexenio, el 38 % de la electricidad que consume el país provenga de fuentes renovables, consolidando una matriz energética más limpia y diversificada.
Para alcanzar esta meta se proyecta:
☀️ Incrementar 140 % la generación de energía solar fotovoltaica.
🌋 Aumentar 90 % la capacidad de generación geotérmica.
🌬️ Impulsar un crecimiento de 70 % en la generación eólica.
💧 Incrementar en 18 % la generación hidroeléctrica mediante la modernización y mantenimiento de las centrales existentes.
Estas acciones permitirán aprovechar de mejor manera el enorme potencial que posee México en recursos como el sol, el viento, el agua y el calor del subsuelo, disminuyendo gradualmente la dependencia de fuentes más contaminantes.
¡Poner la transformación energética al servicio del pueblo de México! Con el programa Techos Solares para el Bienestar, llevaremos energía renovable a 150 mil hogares, porque la #JusticiaEnergética también es #JusticiaSocial y eso significa fortalecer nuestra soberanía. pic.twitter.com/FLZxvgwMiS
— Luz Elena González Escobar (@LuzElena_GE) July 8, 2026
El papel del gas natural en la transición energética
Aunque las energías renovables representan el eje del futuro energético nacional, la transición requiere garantizar un suministro eléctrico continuo, seguro y confiable mientras aumenta su participación en la red.
En este contexto, el gas natural desempeña un papel fundamental como combustible de transición. Gracias a que produce menores emisiones de dióxido de carbono y otros contaminantes que combustibles como el carbón o el combustóleo, permite generar electricidad de manera más eficiente mientras se fortalece la infraestructura necesaria para incorporar una mayor cantidad de energía solar, eólica y geotérmica.
Además, las centrales de ciclo combinado alimentadas con gas natural pueden entrar en operación en pocos minutos, respaldando la generación renovable cuando las condiciones climáticas reducen temporalmente la producción de electricidad proveniente del sol o del viento.
Energía para el desarrollo sostenible
La transición energética también contempla la modernización de las redes de transmisión, el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica y el desarrollo de nuevos proyectos estratégicos que permitan atender la creciente demanda derivada del desarrollo industrial, el nearshoring, el crecimiento urbano y el turismo.
Con esta visión, México busca construir un sistema energético donde las energías renovables tengan cada vez mayor participación, respaldadas por tecnologías e infraestructura que garanticen un suministro confiable para toda la población.
La combinación de fuentes limpias, innovación tecnológica y combustibles de transición como el gas natural permitirá avanzar hacia un modelo energético más eficiente, competitivo y sostenible, capaz de impulsar el crecimiento económico del país mientras se reducen los impactos ambientales y se fortalece la soberanía energética nacional.
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