CHILÓN.— El Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (Modevite), el gobierno comunitario de Chilón y diversas comunidades originarias organizadas alzaron la voz para denunciar una escalada de hostigamiento, vigilancia aérea no autorizada y militarización, mecanismos que —acusan— buscan doblegar su resistencia y forzar la cesión de tierras para la construcción de la carretera Palenque-San Cristóbal.
Mediante un pronunciamiento público derivado de una asamblea comunitaria, las autoridades tradicionales y pobladores ratificaron su rechazo a los proyectos de infraestructura en la región, advirtiendo que las obras representan un riesgo directo para los ecosistemas, los manantiales y los espacios ceremoniales que forman parte de su patrimonio ancestral.
Los colectivos afirmaron que defender su derecho a la libre determinación y autonomía les ha costado enfrentar agresiones sistemáticas de distintos frentes:
• Espionaje e incursiones: Monitoreo constante sobre sus poblados mediante drones e incursiones en terrenos comunales sin el debido consentimiento previo, libre e informado.
• Militarización del territorio: Despliegues castrenses en zonas rurales donde antes no existía presencia de elementos armados, lo que las comunidades califican como un cerco para limitar la libertad de expresión, tránsito y organización.
• Presión institucional y cacicazgos: Campañas de desprestigio, calumnias e intentos de compra de conciencias operados por autoridades locales en alianza con caciques regionales para obtener firmas y permisos de paso.
En su mensaje, las organizaciones emitieron un duro posicionamiento frente al discurso oficial respecto a los pueblos originarios, señalando una contradicción entre la promoción turística y el respeto a sus garantías fundamentales.
“No aman a los pueblos originarios, aman la estética indígena para las fotos, sus territorios para el turismo y sus culturas para sentirse ancestrales, pero odian al indígena que exige sus derechos, tierra y autonomía porque ya no les parece exótico”, expusieron en el comunicado.
Frente a lo que denominaron proyectos que responden a intereses capitalistas ajenos a sus comunidades, las y los delegados reiteraron que no permitirán los trabajos de medición ni el ingreso de maquinaria pesada.
Subrayaron que el trazo carretero proyectado amenaza con fracturar parcelas productivas, talar zonas boscosas y contaminar fuentes de agua que sustentan a múltiples generaciones bajo la cosmovisión y el modo de vida maya, por lo que exigieron el cese inmediato a la intimidación y el reconocimiento pleno de sus derechos constitucionales sobre el territorio.
Te recomendamos:
Pirotecnia fuera de control deja cuatro heridos durante festejos patrios en Palenque, Chiapas
EM/dsc
