MÉRIDA.— En un avance histórico que afianza su dinamismo económico y social, Yucatán escaló tres posiciones y se ubicó en el séptimo lugar nacional del Índice de Competitividad Estatal (ICE) 2026, presentado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Con este resultado, el estado no solo ingresa al selecto top 10 del país con un nivel de competitividad media alta, sino que ratifica su posición como el territorio con mayor certeza jurídica y seguridad de México.
El estudio del IMCO, que analiza 53 indicadores en seis subíndices a lo largo de las 32 entidades federativas para medir su capacidad de atraer y retener talento e inversión, confirmó que la estabilidad institucional y el bienestar social son los principales motores del desarrollo yucateco.
El mayor despunte de la entidad se dio en el subíndice de Derecho, donde Yucatán conquistó el primer lugar nacional. La entidad se posicionó en la cúspide del país gracias a sus bajas tasas de homicidios y robo de vehículos, colocándose además en el tercer escalón nacional en cuanto a percepción ciudadana de seguridad.
⇒ Este entorno pacífico no solo brinda tranquilidad a las familias en su vida cotidiana y sus traslados, sino que actúa como un imán para el sector empresarial, que encuentra en el territorio una plaza idónea y protegida para establecer proyectos a largo plazo.

Cuentas claras e instituciones confiables
En materia institucional, el estado obtuvo el segundo lugar nacional en Sistema Político y Gobiernos. Dentro de este rubro, Yucatán se coronó con el primer puesto en consulta de información sobre finanzas públicas, lo que refleja un alto estándar de transparencia, rendición de cuentas y confianza en el ejercicio de los recursos.
El balance positivo también abarcó aspectos socioeconómicos estratégicos de cara al futuro:
• Innovación y Economía: escaló 5 lugares.
• Sociedad y Medio Ambiente: subió 8 peldaños.
• Indicadores clave: 3.ᵉʳ lugar nacional en tasa de participación laboral, 4.° en Producto Interno Bruto (PIB) turístico y 6.° en crecimiento del PIB.
El fortalecimiento de estos indicadores se refleja en el flujo de capitales hacia la entidad. Actualmente, Yucatán dispone de una cartera de 88 proyectos de inversión privada que superan los 151 mil 805 millones de pesos, orientados a expandir operaciones industriales, de servicios e infraestructura.
El reto principal radica en que estos logros macroeconómicos aterricen de forma tangible en el bolsillo de la población. La prioridad de la administración estatal es traducir la posición competitiva en prosperidad compartida: mejores sueldos, más fuentes de empleo formal y condiciones que permitan a las familias prosperar dentro de sus propias comunidades.
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