BACALAR.— Ambientalistas exigieron a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detener los trabajos de relleno y dragado para la construcción de un hotel en la zona federal de la laguna de Bacalar, en Quintana Roo.
Con el argumento de que la obra no cuenta con la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente, además de que la zona es hogar de fauna y flora en riesgo, el Grupo Gema del Mayab, Greenpeace México, Moce Yax Cuxtal, Sélvame del Tren; Conservación, Investigación y Manejo Ambiental de Cozumel, DMAS, entre otras, presentaron una denuncia formal ante la Profepa.
⇒ Además de los intentos por la vía legal de detener la construcción en el predio ubicado sobre la Avenida 1, junto al muelle y la zona federal de la laguna de Bacalar, frente al sitio conocido como el Fuerte de San Felipe, el pasado 19 de marzo, habitantes locales clausuraron simbólicamente la construcción.
Desde el 15 de enero de 2025, la comunidad de Bacalar detectó la presencia de maquinaria pesada y camiones que comenzaron trabajos de relleno y dragado, sin que exista “certeza de que la obra cuente con las autorizaciones ambientales necesarias conforme a la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y su reglamento en materia de Evaluación de Impacto Ambiental“.
“Las principales alertas que eleva un proyecto de esta magnitud son la alteración de la morfología de la laguna debido al relleno y dragado, la dispersión de material de relleno que afecta el cuerpo de agua y su biodiversidad, así como vibraciones que podrían afectar al Fuerte de San Felipe, patrimonio histórico de la región”, detalló Greenpeace México en un comunicado.
De acuerdo a la ciudadanía y las ONG, hasta ahora, ni la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) ni la Profepa han intervenido para detener la obra en Bacalar. Por lo que se hace un llamado urgente a las autoridades ambientales para que actúen de inmediato y aseguren la protección de este patrimonio natural de México.
“La preservación de la Laguna de Bacalar es un deber de todos. No podemos permitir que proyectos sin autorización o transparencia pongan en riesgo este frágil ecosistema. La PROFEPA tiene la responsabilidad de actuar de manera inmediata para detener estas actividades y garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental. Proteger la laguna de Bacalar es proteger la Selva Maya”, señaló Carlos Samayoa. Coordinador de la campaña México al grito de ¡Selva!
Greenpeace México llamó a las autoridades a intervenir en este caso, pues “esta obra contradice los compromisos nacionales e internacionales de México para proteger sus ecosistemas y biodiversidad. La Selva Maya está en riesgo frente a muchas amenazas”.
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EM/DSC