MÉRIDA.— Alrededor de 50 enfermeras y enfermeros de reciente contratación del nuevo Hospital General Dr. Agustín O’Horán iniciaron un paro laboral bajo la modalidad de “brazos caídos”, en demanda del pago puntual de sus quincenas, la regularización de sus contratos y un alto a la precarización laboral que arrastran desde hace semanas.
La inconformidad detonó debido a que, pese a tener contratos que fijaban el inicio de su relación laboral el pasado 1 de septiembre, el personal no ha recibido los salarios devengados por las jornadas cubiertas en las instalaciones del nuevo complejo hospitalario. Este conflicto se suma a las denuncias registradas desde mediados de agosto, cuando la plantilla evidenció una grave sobrecarga de trabajo al tener que atender hasta a 14 pacientes por turno a causa del déficit de personal.
⇒ Durante la mañana de este lunes 21 de septiembre, los inconformes decidieron permanecer en sus áreas de adscripción pero suspendieron sus tareas operativas en tanto no se presentaran representantes gubernamentales a dar certidumbre a su situación laboral.
Las y los trabajadores expusieron que, aunque ya se encuentran desempeñando sus funciones en el hospital desde hace más de tres semanas, el esquema IMSS-Bienestar ha incumplido los acuerdos convenidos, dejándolos en un vacío administrativo entre la nómina del estado y la federación.

Por su parte, el IMSS-Bienestar emitió un informe al mediodía precisando que los afectados continúan cobrando bajo la nómina del gobierno estatal mientras concluyen los trámites de migración al sistema federal, al tiempo que aseguró que el nosocomio no frenó sus consultas, áreas de especialidad ni servicios gratuitos a la población abierta.
Ante la posibilidad de que el conflicto escalara y se llevaran a cabo cierres o protestas mayores en el transcurso de la tarde, el coordinador del IMSS-Bienestar en Yucatán, Juan Carlos Arana, se apersonó en el nosocomio para entablar un diálogo directo con la base trabajadora.
Durante la reunión, el funcionario agradeció la disposición del personal y argumentó que los contratiempos derivan del complejo proceso de reestructuración en la transición desde la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY). Como respuesta al pliego petitorio, Arana se comprometió a que la diferencia salarial correspondiente a su incorporación al tabulador federal será liquidada en su totalidad de forma retroactiva.
Por su parte, el titular de la SSY, Alberto Alcocer, admitió que la regularización final de los depósitos podría tardar de dos a tres quincenas adicionales. No obstante, puntualizó que la homologación a los lineamientos federales representará a corto plazo un incremento significativo en los ingresos de los profesionales de la salud.
Tras alcanzar el acuerdo de pago retroactivo, el personal suspendió la manifestación que tenía programada para las 3:00 de la tarde; sin embargo, las y los enfermeros advirtieron que reactivarán los paros y movilizaciones si las dependencias involucradas no cumplen con las fechas estipuladas.
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EM/dsc
