CANCÚN.— Desde mayo, vecinos, organizaciones sociales, empresarios, prestadores de servicios, pescadores, productores, académicos y también agrupaciones ambientalistas del sur de Quintana Roo han sostenido distintas mesas de diálogo para construir, entre todos, una visión compartida sobre el futuro de la región. Ese trabajo de meses contrasta con la polarización que ha generado, desde hace días, una publicación en redes sociales que exige mayor transparencia sobre las inversiones en la zona.
⇒ Frente a esa ola de reacciones digitales, representantes del sector productivo local pidieron algo puntual: que la conversación se sostenga en los espacios de diálogo que ya existen, no en la polarización.
Su argumento central es que el aparente consenso de rechazo que proyectan ciertos movimientos digitales no representa a la mayoría. En las mesas realizadas desde mayo, la propia comunidad ha señalado en varias ocasiones que sintió su voz desplazada por conversaciones impulsadas desde fuera del territorio, conversaciones que no siempre reflejan la diversidad real de opiniones que existe entre quienes habitan y trabajan la región.
Los voceros insistieron en que esa polarización termina por silenciar una voz local que es, de entrada, mucho más plural de lo que las redes sociales sugieren: en el sur también hay numerosas voces a favor del desarrollo, y consideran que merecen el mismo espacio que las posturas críticas.

Por eso, habitantes y organizaciones convocaron a privilegiar las mesas de diálogo que ya existen, y a no dejar que las voces locales se diluyan frente a campañas —muchas veces externas— que buscan imponer una sola narrativa. Es en esos espacios, y no en la polarización digital, donde debe escucharse a quienes construyen esta región día a día, coincidieron.
El llamado se extendió a todos los actores del debate, incluidas las organizaciones ambientalistas: compartir información completa, verificable y contextualizada, y evitar contenidos que omitan elementos relevantes o distorsionen las posturas reales de las partes involucradas.
La invitación de fondo es a que la ciudadanía siga participando en las mesas de diálogo vigentes, y a que el futuro de la región se construya escuchando a la comunidad y respetando los procesos institucionales en marcha, sin dejarse arrastrar por la polarización del momento.
Las decisiones sobre el desarrollo del sur de Quintana Roo deben basarse en información completa, diálogo abierto y, ante todo, en la voz de la propia comunidad.
