Entre 2019 y 2023 nacieron 1.7 millones de negocios en México, sin embargo, 1.4 millones cerraron antes de consolidarse de acuerdo con datos del INEGI. Las pymes representan el 99.8 % de las unidades económicas y generan cerca del 70 % del empleo nacional. Gran parte de la mortalidad empresarial se debe a la falta de planeación, fragilidad financiera, bajo uso estratégico de tecnología e inteligencia artificial y modelos poco adaptables
Emprender en México sigue siendo una de las principales vías para generar ingresos, empleo y movilidad social. Sin embargo, también se ha convertido en un camino de alto riesgo. De acuerdo con el Estudio sobre la Demografía de los Negocios 2023 del INEGI, entre mayo de 2019 y mayo de 2023 nacieron 1.7 millones de negocios en el país, mientras que 1.4 millones dejaron de operar. La cifra revela una realidad contundente: miles de empresas no logran superar los primeros años de vida.
El impacto de esta rotación va mucho más allá de los emprendedores. Las micro, pequeñas y medianas empresas concentran alrededor del 99.8 % de las unidades económicas del país y generan cerca del 70 % del empleo formal. Cada cierre implica pérdida de puestos de trabajo, afectaciones a proveedores locales y un freno al crecimiento regional.
Si bien factores como la inflación, el acceso al crédito o la incertidumbre global influyen, expertos coinciden en que buena parte del problema está dentro de las propias organizaciones. En la operación diaria de las pymes mexicanas se repiten patrones que limitan su capacidad de crecer, escalar y competir en un entorno cada vez más digital.
“Cuando hablas con emprendedores en Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara, los problemas se repiten: decisiones sin indicadores claros, manejo financiero reactivo y una adopción muy superficial de la tecnología”, explicó Andrés Bilbao, co-creador de 30X y cofundador de Rappi. “El talento existe, las ideas también, pero muchas empresas no cuentan con los procesos, la mentalidad ni el acompañamiento necesarios para escalar”.
Los cinco retos estructurales de las pymes mexicanas
A partir de su trabajo directo con fundadores, CEOs y directivos en América Latina, el programa ejecutivo 30X ha identificado cinco dolores recurrentes que frenan la evolución de las pymes en México:
- Estrategia débil y bajo control de gestión. Muchas empresas nacen con un buen producto o servicio, pero sin una hoja de ruta clara. La planeación suele ser informal y hay poca medición de indicadores clave como rentabilidad, recurrencia de clientes o productividad. Sin datos confiables, las decisiones se toman por intuición, elevando el riesgo.
- Flujo de caja frágil y financiamiento reactivo. La gestión de la liquidez es uno de los principales puntos de quiebre. Es común encontrar empresas que mezclan finanzas personales con las del negocio, no proyectan ingresos y gastos y dependen de créditos de corto plazo para sobrevivir. La concentración de ingresos en pocos clientes y los plazos largos de pago agravan el problema.
- Uso limitado y poco estratégico de la tecnología y la IA. Aunque México cuenta con un ecosistema digital en crecimiento, muchas pymes utilizan la tecnología de forma fragmentada. La inteligencia artificial se reduce a herramientas aisladas, sin rediseñar procesos comerciales, operativos o de atención al cliente, lo que limita su impacto en productividad y rentabilidad.
- Dificultad para construir equipos de alto rendimiento. La rotación, la falta de claridad en roles y la dependencia excesiva del fundador son problemas frecuentes. Sin procesos de seguimiento y desarrollo del talento, el crecimiento de la empresa queda atado a unas pocas personas.
- Modelos de negocio poco innovadores en mercados dinámicos. A pesar del dinamismo del mercado mexicano, muchas pymes operan con esquemas similares a los de hace una década. Hay poca experimentación con nuevos canales, propuestas de valor o modelos de precios, lo que reduce su competitividad frente a empresas más ágiles y digitales.
“Hoy los clientes comparan, exigen velocidad y esperan propuestas claras de valor. Gestionar una pyme como si el entorno fuera estable es una receta para quedarse atrás”, afirmó Andrés Bilbao, también cofundador de Truora.
30X llega a México para impulsar el crecimiento sostenible de las pymes
Frente a este panorama, Andrés Bilbao, Daniel Bilbao y Dylan Rosemberg crearon 30X, un programa ejecutivo que trabaja con fundadores, CEOs y altos directivos de empresas hispanohablantes mediante inmersiones presenciales de tres días y programas online en vivo.
Con su llegada a México, 30X busca ayudar a las empresas a pasar de la supervivencia al crecimiento sostenido, compartiendo el mindset con el que se han construido compañías tecnológicas de alto impacto y promoviendo una adopción más estratégica de la inteligencia artificial y la automatización.
El programa se enfoca en tres ejes clave: mentalidad emprendedora, uso práctico de IA y automatización, y construcción de redes entre líderes que enfrentan retos similares. La apuesta es clara: fortalecer el tejido empresarial mexicano y preparar a las pymes para competir en un entorno cada vez más exigente, digital y cambiante.
Para ampliar esta información y conocer más sobre el programa 30X, visitar 30X – Inmersión Ejecutiva “Donde los líderes escalan”.
Sobre 30X
30X es un programa de educación ejecutiva y networking creado por Andrés y Daniel Bilbao junto con Dylan Rosemberg, enfocado en ayudar a fundadores, CEOs y altos directivos de empresas hispanohablantes a escalar sus negocios. A través de inmersiones presenciales y programas online, trabaja el mindset de alto crecimiento, la adopción estratégica de inteligencia artificial y la creación de redes entre líderes. Hasta la fecha ha impactado a más de 1.000 personas en América Latina y proyecta su expansión internacional a partir de 2026.

