CIUDAD DE MÉXICO.– Los despachos de abogados se han convertido en objetivos atractivos para los ciberdelincuentes debido al volumen y la sensibilidad de la información que administran: contratos, expedientes judiciales, datos financieros, estrategias corporativas y documentos confidenciales de sus clientes.
El riesgo para este sector va en aumento: los ataques de ransomware contra organizaciones jurídicas identificadas en sitios de filtración de datos pasaron de 196 en 2024 a 455 en 2025, un crecimiento de 132%, de acuerdo con el informe GRIT 2026. Aunque 74% de las víctimas registradas se encontraba en Estados Unidos, la tendencia evidencia la exposición de una industria cuyo principal activo también puede convertirse en su mayor vulnerabilidad: la información.
En México, esta problemática adquiere especial relevancia ante las obligaciones de protección de datos personales y la creciente digitalización de los servicios jurídicos. De acuerdo con el Índice de Madurez Tecnológica Legal 2026, elaborado por LemonTech, Kerma Partners y LabDerIA de la Universidad Panamericana, entre las organizaciones participantes, apenas 40.3% contaba con autenticación multifactor, 31.9% cifraba sus datos y 5.6% tenía certificación ISO 27001. Las cifras muestran que todavía existen oportunidades importantes para fortalecer la protección de la información dentro de los despachos y departamentos jurídicos.
«El mayor riesgo para un despacho no siempre es perder un juicio, también puede ser perder el control de la información que sus clientes le confiaron. Un expediente filtrado, un contrato enviado a una persona equivocada o una cuenta comprometida pueden afectar la confianza construida durante años. La seguridad debe formar parte de la operación cotidiana de cualquier organización legal», señala Maximiliano Amor, director ejecutivo de LemonTech.
Cuando la información cae en manos equivocadas
Entre los principales riesgos se encuentra el phishing, una modalidad en la que los atacantes suplantan la identidad de clientes, proveedores o instituciones para obtener contraseñas y acceder a documentos. También están los ataques de ransomware, que bloquean los sistemas y pueden utilizar la información sustraída como mecanismo de extorsión.
Sin embargo, la exposición no siempre comienza con un ataque sofisticado. El envío de archivos a destinatarios incorrectos, el uso de contraseñas compartidas, los permisos de acceso excesivos y el almacenamiento de documentos en dispositivos personales también pueden provocar fugas de información.
Otro problema es la falta de trazabilidad. Cuando un despacho administra contratos y expedientes mediante correos electrónicos, hojas de cálculo y carpetas independientes, resulta difícil identificar quién consultó, modificó o compartió un documento. La existencia de múltiples versiones también aumenta las posibilidades de errores, pérdida de archivos y retrasos en procedimientos judiciales.
Prevenir antes de que ocurra la filtración
La tecnología puede contribuir a reducir estos riesgos al centralizar la información, organizar los flujos de trabajo y permitir establecer controles sobre los documentos. La autenticación multifactor, el cifrado, los respaldos, la administración de permisos y el monitoreo de actividad son medidas fundamentales para fortalecer la protección.
En este sentido, LemonTech desarrolla soluciones para digitalizar y organizar la operación jurídica. Cuenta con herramientas que centralizan el seguimiento de expedientes y actuaciones judiciales y facilitan la gestión de procesos de cumplimiento, contratos y solicitudes internas. Estas herramientas contribuyen a disminuir la dispersión documental y mejorar la trazabilidad de las actividades.
Además, conecta la administración de clientes, proyectos, documentos, tareas, tiempos y facturación en una misma plataforma. Esto permite reducir la dispersión de información y mejorar el control sobre las actividades de los equipos jurídicos.
“La transformación digital de los despachos debe ir acompañada de una estrategia de seguridad. No basta con almacenar documentos en plataformas digitales: es necesario saber quién puede consultarlos, qué modificaciones se realizan y cómo se controla su circulación. La tecnología permite pasar de una administración reactiva a una operación con mayor visibilidad y control”, agrega Amor.
Para los despachos mexicanos, proteger la información dejó de ser exclusivamente una responsabilidad del área de sistemas. Es una condición para preservar la confidencialidad, mantener la confianza de los clientes y garantizar la continuidad de sus servicios.
AM.MX/lm
The post Los “horrores” legales que ponen en riesgo a los despachos mexicanos: aumentan los ciberataques de IA contra el sector jurídico appeared first on Almomento | Noticias, información nacional e internacional.
