CHETUMAL.— Al conmemorar el 52.° aniversario de Quintana Roo como Estado Libre y Soberano, la gobernadora Mara Lezama hizo un llamado a construir una visión de largo plazo que trascienda los ciclos electorales y los periodos sexenales. Durante la sesión solemne en el Congreso del Estado, la mandataria afirmó que la entidad es una obra en permanente desarrollo y que “todavía tiene su mejor historia por escribir”.
⇒ El acto contó con la presencia de la diputada Lili Mis Martínez, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso; el magistrado Heyden Cebada Rivas, presidente del Tribunal Superior de Justicia; y el diputado Jorge Arturo Sanén Cervantes, quien dio lectura al decreto original de creación promulgado el 8 de octubre de 1974.
Mara Lezama recordó que, a lo largo de más de cinco décadas, Quintana Roo ha experimentado una profunda transformación económica y social. Explicó cómo la región pasó de una economía basada en la extracción de chicle, madera, pesca y agricultura a convertirse en una potencia turística de alcance global y una frontera estratégica para el país.
🇲🇽 ¡52 años de historia y #QuintanaRoo vive una nueva etapa de transformación y bienestar!
En Sesión Solemne del Congreso del Estado celebramos el aniversario de nuestra entidad como Estado Libre y Soberano, honrando el legado de quienes construyeron esta tierra y asumiendo el reto de seguir construyendo el Quintana Roo que queremos para las próximas generaciones.
Porque esta nueva etapa de Quintana Roo tiene un propósito claro: que el desarrollo se traduzca en bienestar para todas y todos, en educación, salud, vivienda, empleo, justicia social y prosperidad compartida.
#QuintanaRoo todavía tiene su mejor historia por escribir y la estamos construyendo hoy para las próximas generaciones.
— Mara Lezama (@MaraLezama) October 8, 2026
Enfatizó que las políticas públicas actuales buscan consolidar un “estado de bienestar con vocación turística”. En su mensaje, Mara Lezama subrayó que el crecimiento económico adquiere sentido cuando la riqueza generada en el territorio se traduce en prosperidad compartida, salud, educación, vivienda digna y la ampliación de los derechos para toda la población.
Al proyectar los retos de las próximas décadas, Lezama Espinosa planteó el desarrollo regional a partir de una economía con “dos pulmones”: por un lado, el turismo consolidado como puente hacia el mundo, y por el otro, una base productiva interna orientada a la generación de conocimiento, tecnología y valor local.
En esta distribución de vocaciones, destacó que Cancún continuará como plataforma global; Chetumal se perfila como la gran puerta logística y comercial hacia el Caribe; mientras que la zona centro aprovechará sus recursos naturales y culturales mediante el turismo comunitario y la economía social.
