26.9 C
Mexico City
martes, abril 30, 2024

Museo de Chichén Itzá exhibirá tesoros subacuáticos

CHICHÉN ITZÁ.— Más de un centenar de tesoros subacuáticos, encontrados en cuevas inundadas, cenotes, ríos, lagunas y sistemas kársticos en el sureste mexicano durante la construcción del Tren Maya, se exhibirán en el nuevo Gran Museo de Chichén Itzá y en el de la Costa Oriental en Tulum.

“Encontramos una estela, incensarios, cuchillos, ornamentos, sellos, sellos con grecas, vasijas, vertederas, ofrendas, piezas de cerámica y lítica, así como muebles, estructuras y varias decenas de elementos arqueológicos”, afirmó la investigadora Helena Barba Meinecke a la agencia EFE.

La investigadora, responsable de la Oficina Península de Yucatán de la Subdirección de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aseguró que los turistas verán piezas inéditas descubiertas durante la construcción del Tren Maya.

Image

Barba Meinecke recordó que los trabajos de arqueología subacuática comenzaron en 2020 con la verificación de vuelos Lidar (escáner láser) en los tramos del Tren Maya. El equipo prospectó cuevas, cenotes y sistemas kársticos, es decir, sistemas con formación de caliza.

Entre los tesoros subacuáticos descubiertos destaca una canoa hallada en una cueva inundada en la comunidad de San Andrés, cerca de Valladolid, Yucatán. “Es la primera en su tipo, pues ya se habían encontrado canoas en cuevas en Oaxaca y en otros sitios de la zona maya, pero nunca dentro de una cueva bajo el agua”.

⇒ La canoa de San Andrés puede estar asociada a un entierro humano, “posiblemente femenino”, ya que en el sitio hay restos de huesos, elementos de uso de animales como armadillo y águila que tienen que ver con la cosmovisión maya.

“La canoa no fue hecha para navegar, sino como ofrenda ritual para petición de lluvia o algo relacionado con la agricultura”, indicó la especialista, quien resaltó que seguirá sumergida porque si la intentan “extraer, sin las consideraciones para su conservación, se empezará a deteriorar en el minuto uno”.

A ese hallazgo se suma, en el mismo sitio cercano a Chichén Itzá, un pozo de 50 metros de profundidad en cuyo interior había esqueletos y ofrendas. Unos metros más adelante, el equipo de Barba Meinecke encontró unas rejoyadas “que son formaciones que se inundan de manera estacional”.

Te recomendamos:  

Gran Museo de Chichén Itzá exhibirá décadas de excavaciones e investigaciones de la cultura maya: INAH

EM/dsc

Artículos relacionados

NOTICIAS

Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?