Desde noviembre comienza un calendario escalonado que obligará a reforzar la identificación y el resguardo de evidencia; la firma digital y la autenticación biométrica que Neivor ofrece en su plataforma pueden ayudar a demostrar quién aceptó cada contrato y cuándo
¿Quién firmó el contrato, cómo se verificó su identidad y qué evidencia quedó resguardada? Esas preguntas ganan peso para arrendadores, inmobiliarias y administradoras ante el calendario de implementación de las nuevas reglas antilavado, que comenzará el 30 de noviembre de 2026 y sumará obligaciones durante 2027.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público publicó el 7 de agosto el Acuerdo 115/2026, que modifica las reglas operativas de la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI). La entrada en vigor general será el 30 de noviembre de 2026, mientras que la metodología con enfoque basado en riesgos, la clasificación de clientes, el conocimiento del cliente, el nuevo procedimiento para identificar al beneficiario controlador y el Manual de Políticas Internas serán exigibles a partir del 1 de marzo de 2027. Los mecanismos automatizados deberán estar en operación a más tardar el 1 de junio de 2027.
Para el arrendamiento, la fracción XV del artículo 17 de la LFPIORPI considera Actividad Vulnerable la constitución de derechos personales de uso o goce de inmuebles cuando el valor mensual supera 1,605 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Con la UMA diaria de 2026 fijada en 117.31 pesos, el umbral de identificación equivale a 188,282.55 pesos mensuales y el umbral de aviso, de 3,210 UMA, a 376,565.10 pesos, de acuerdo con el portal oficial del SAT.
En este contexto, el contrato deja de ser únicamente un archivo final para volverse parte del expediente que debe permitir reconstruir quién participó, qué aceptó y cuándo ocurrió.
Frente a ese desafío, Neivor permite gestionar el contrato de arrendamiento desde su plataforma, enviarlo al dispositivo del inquilino y completar la firma en formato digital. El flujo puede incorporar autenticación biométrica desde la aplicación antes de firmar, añadiendo una capa de comprobación de identidad y evitando que el proceso dependa exclusivamente de documentos impresos, escaneos o intercambios dispersos por correo y mensajería.
“Las nuevas reglas muestran que el cumplimiento ya no puede descansar en carpetas aisladas ni en procesos difíciles de reconstruir. La firma digital y la autenticación biométrica ayudan a vincular a la persona con el contrato y a conservar evidencia desde el origen; son una capa relevante del control, aunque deben integrarse con el expediente, la evaluación de riesgo y las obligaciones de reporte que correspondan”, señaló Diego Chalita, Director Legal de Neivor.
El aporte de estas herramientas es especialmente concreto al comenzar una relación de arrendamiento: reducen pasos manuales, concentran la documentación y generan un registro más ordenado del proceso de aceptación. Para los sujetos obligados, esa trazabilidad puede facilitar la integración y consulta del expediente; para quienes no alcanzan los umbrales de la fracción XV, también puede mejorar el control contractual y la gestión de controversias.
Neivor advierte que la autenticación biométrica no reemplaza la verificación documental exigida por la LFPIORPI ni convierte a la plataforma, por sí sola, en un sistema integral de prevención de lavado de dinero. Cada arrendador o empresa debe determinar si realiza una Actividad Vulnerable, revisar los umbrales aplicables y construir su programa con asesoría legal y especializada. El tratamiento de datos biométricos también debe sujetarse al aviso de privacidad y a las medidas de seguridad correspondientes.
Acerca de Neivor
Neivor es una plataforma tecnológica para la gestión inmobiliaria que integra soluciones para rentas, condominios y preventas. Entre sus funcionalidades para arrendamientos se encuentran la gestión de contratos, la firma digital y la posibilidad de incorporar autenticación biométrica desde su aplicación.
