*¿Por cuánto tiempo el fútbol y su organización, contribuirán a determinar las conductas de la sociedad? Sin esos hooligans hoy el deporte del balómpie es modelador del comportamiento social, a pesar de la presencia de barras bravas que cubren de violencia y sangre algunos partidos
Gregorio Ortega Molina
Las justas deportivas adquieren, a paso veloz, las características de eventos políticos. Quienes organizan las confrontaciones en las canchas de fútbol o sobre la arcilla del juego de tenis, las albercas, los estadios de los gimnastas adquieren poder -momentáneo, sí, pero también con la capacidad de entrometerse en la vida de las sociedades-.
Los actores del deporte son usados para la redefinición de modas y gustos, la manera de alimentarse, vestir, oler, vivir y, ahora, transformar el ámbito social. Los deportistas, en grupos y por especialidad, se convierten en ejemplos a seguir, y mujeres y hombres hacen esfuerzos por transformarse en ellas y ellos, lo que se convierte en una vertiente o derivado de los entrenadores, dueños de los clubes, propietarios de las marcas de ropa, desodorantes, perfumes, relojes y vehículos, donde sobresale el calzado deportivo.
Son figuras positivas, porque de alguna manera sus ejemplos, desear emularlos, se sobrepone a la figura de los barones de la droga. Sólo los muy jodidos y con escasa cultura sueñan con seguir el ejemplo narrado por Roberto Saviano en Gomorra. Las heroínas y los héroes deportivos llenan los sueños de los niños y adolescentes, por encima del molde que dejaron las estrellas de cine. La imagen y la proeza deportiva determinan hábitos de consumo y conductas o, como dirían nuestros sabios políticos, los usos y costumbres.
Sin el fútbol del mes de junio, no habrían echado su manita de gato al AICM, a las vialidades, a la comunicación entre gobierno y sociedad, a pesar de que el narco continúa determinando modos y modas de hacer política, del ejercicio del poder y de la administración de justicia.
Desconozco las estadísticas o si las hay, pero creo que el fútbol, sus jugadores profesionales, tienen un peso específico en el cambio de hábitos y conductas sociales, más que los atletas olímpicos, y seguramente están más allá de la idealización que se hace de la vida de los delincuentes. Es inexistente ese absurdo ideal de robar al rico para dar al pobre.
¿Por cuánto tiempo el fútbol y su organización, contribuirán a determinar las conductas de la sociedad? Sin esos hooligans hoy el deporte del balómpie es modelador del comportamiento social, a pesar de la organización de barras bravas que cubren de violencia y sangre algunos partidos.
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Lo que opinan sobre la manera en que el gobierno administra los bienes nacionales. Comparto el mensaje de una lectora.
La economía de México de la 4t está basada en ideología, no en conocimiento. Como ya se chutaron todo el dinero del país en empresas perdedoras, no redituables, tendrán que echar para atrás la idea de dar dinero. Será más fácil para ellos dar papelitos: uno por un kilo de arroz, otro por un kilo de frijol, otro para jitomates y así. Eso sí, la calidad de los productos será dudosa. Como la leche de los Batres, Betty, llena de heces y radioactiva.
Es decir, además de tontos, infames.
@OrtegaGregorio
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