PALIZADA.— Con un paro de brazos caídos y reclamos que evidencian una severa descomposición administrativa, trabajadores del Ayuntamiento de Palizada iniciaron una protesta pacífica para exigir el pago de prestaciones rezagadas. La manifestación destapó una realidad aún más alarmante: el Gobierno del Pueblo Mágico se encuentra en quiebra técnica y carece de la liquidez básica para hacer frente a sus obligaciones salariales.
⇒ El síndico jurídico de la comuna, Ambrosio Gutiérrez Pérez, confirmó la insolvencia del municipio tras señalar que las deudas heredadas y la mala gestión actual pulverizaron el margen financiero.
La inconformidad detonó por el incumplimiento reiterado de diversos bonos laborales plasmados en el contrato colectivo con el Sindicato de los Tres Poderes, compromisos desatendidos durante más de un año que, sumados a pasivos de trienios pasados, acumulan un pasivo aproximado de 11 millones de pesos únicamente en ese rubro.
La precariedad económica del municipio también golpea de lleno al personal de confianza. Mientras a la plantilla sindicalizada se le ha cubierto la nómina corriente con puntualidad para mitigar paros totales, los empleados de confianza acumulan atrasos de entre tres días y más de una semana en sus depósitos quincenales.

El tesorero municipal, Juan Aguirre Alcalá, había prometido la dispersión de dichos sueldos a principios de semana, sin que hasta el momento se tenga certeza de su liquidación. De acuerdo con el síndico, esta asimetría ha obligado a los trabajadores a endeudarse con prestamistas locales o recortar gastos de primera necesidad para subsistir.
La gravedad del problema quedó asentada en la última sesión de Cabildo. Ante las interpelaciones del cuerpo edilicio, la tesorería municipal admitió que para poder completar el pago de sueldos se ha recurrido al jineteo de recursos, sacrificando partidas etiquetadas para gasto corriente indispensable.
Entre los conceptos comprometidos para solventar nóminas destacan:
• Pagos de suministro eléctrico ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
• Cuotas de seguridad social ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
• Aportaciones patronales del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Para frenar el colapso operativo de los servicios públicos y saldar las deudas inmediatas, las autoridades municipales analizan dos salidas financieras de emergencia:
• Deuda privada: La contratación de un crédito con una entidad financiera aprobada, esquema que, si bien inyectaría liquidez inmediata, comprometería aún más las participaciones futuras del municipio.
• Rescate estatal: Gestionar un crédito blando o apoyo extraordinario a bajas tasas de interés con el Gobierno del Estado de Campeche, alternativa vista como la más viable para amortiguar el déficit sin estrangular los ejercicios venideros.
Te recomendamos:
EM/dsc
