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domingo, febrero 8, 2026
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“Mundial elevará la demanda de trabajo sexual”, afirma Gloria Careaga

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CIUDAD DE MÈXICO / SemMéxico.- El Mundial de Futbol, el cual aumentará la movilidad nacional e internacional, representará también un incremento en la demanda del trabajo sexual, afirmó la excomisionada de la Organización de los Estados Americanos (OEA) por los derechos de las personas trabajadoras sexuales, Gloria Careaga.

En entrevista con El Sol de México, la también activista destacó que antes del Mundial las autoridades mexicanas deben reunirse con quienes ejercen el trabajo sexual.

“El gobierno tiene la oportunidad de buscar a las personas trabajadoras sexuales y ver si permite una libre afluencia o hace una coordinación con las trabajadoras sexuales organizadas que posibilite un trabajo más ordenado. Entablar diálogos y primeros acercamientos sería un preámbulo muy importante que lleve precisamente iniciativas para legalizar el trabajo sexual en México”, comentó.

En el país se estima que entre 500 y 800 mil personas ejercen el trabajo sexual y 90 por ciento de ellas son mujeres, de acuerdo con los datos de la organización civil Brigada Callejera.

Impacto regional y contexto mundialista

La Copa Mundial de la FIFA 2026 está cada vez más cerca. Se jugará en tres países simultáneamente: Estados Unidos, Canadá y México, del 11 de junio al 19 de julio.

De acuerdo con Gloria Careaga, en la región de las Américas, la mayor parte del trabajo sexual se realiza en la clandestinidad por lo que quienes ejercen esta actividad son vulnerables a sufrir discriminación y violencia.

“La deuda que tenemos con las trabajadoras sexuales es el reconocimiento de que esa actividad es un trabajo y que como tal merece ser valorada y regulada para que las personas que lo ejercen tengan garantías de sus derechos en todos los ámbitos de su vida”, declaró.

México tendrá tres sedes mundialistas en sus principales ciudades: el Estadio Azteca, en la Ciudad de México; el Estadio Akron, en Guadalajara; y el Estadio BBVA, en Monterrey.

Violencias y retos en torno al trabajo sexual

En Ciudad de México, la Segunda Encuesta de Trabajo Sexual, Derechos y no Discriminación del Copred informó que 78.7 por ciento de las personas que ejercen trabajo sexual vivieron violencia o discriminación por parte de policías y 69.2 por ciento desde los clientes.

En Jalisco, donde se estiman entre 10 a 12 mil trabajadoras sexuales, un informe del IMSS/Conasida Jalisco registró que 52 por ciento reportó extorsión policial, 38 por ciento denunció agresiones físicas y 34 por ciento sufrió violencia sexual mientras trabajaba.

Mientras que la situación del trabajo sexual en Monterrey se caracteriza por una alta informalidad, además que organizaciones lo han identificado como una de las áreas más inseguras para las mujeres que ejercen el oficio.

“Reconocer el trabajo sexual como una actividad económica permite situarlo en la esfera laboral y reclamar derechos como la seguridad social y los servicios de salud integrales, acceso a educación, derecho a la vivienda, etc. También combatiría las agresiones que los policías cometen contra quien ejerce este trabajo”, dijo Careaga.

Para la excomisionada de la OEA, combatir el estigma que existe sobre esta actividad debe ser una de las prioridades de las autoridades.

“Es impresionante también que en la mayor parte de los países de las Américas, el trabajo sexual no es una actividad prohibida. El hecho de que no esté penalizado pero tampoco legalizado, las coloca en un limbo en donde están sujetas a las creencias que cada autoridad tiene con respecto a esta actividad.

“Entonces, si ellos consideran que el trabajo sexual no es un trabajo, sino que es una práctica nociva, que atenta contra las familias, que las personas que ejercen esta actividad no son personas morales, por ende, son personas que no merecen respeto a sus derechos humanos y esa es una idea que se tiene que eliminar lo más pronto posible para que puedan acceder a sus derechos, sean cuidadas y sean vistas”, sentenció.
AM.MX/fm

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Erotismo, silencios educativos y cuerpos no nombrados

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Especial para No a la Violencia)
Por Soura Sonia Formental Hernández. Psiquiatra. Diplomada en Salud Sexual y Práctica Clínica Sexológica del Centro Nacional de Salud Mental

CIUDAD DE MÉXICO / SemMéxico.- El erotismo es una capacidad humana construida a lo largo de la vida y se refiere a toda práctica relacionada con el tocamiento y disfrute del cuerpo, de las zonas erógenas, las fantasías sexuales, el contacto bucogenital, los besos, las caricias, el intercambio con otras personas, del autoerotismo y el placer; todo ello experimentado en las fases de la respuesta sexual humana. En este sentido, el erotismo es el elemento movilizador del deseo.
En esta línea, erotismo y deseo son inseparables en la búsqueda del placer y de aquellas sensaciones de disfrute, goce, complacencia y satisfacción.

Todos estos procesos integran la sexualidad y se construyen con la intervención de aspectos biológicos, psicológicos, sociales, culturales y políticos; vivenciados y expresados con significados simbólicos y concretos.

En esta combinación de aspectos incorporados desde la infancia, y reforzados socialmente a partir de mandatos y aprendizajes socioculturales, se arma la relación cuerpo-deseo-placer-erotismo. En ese mismo entramado se producen y reproducen desigualdades de género que, de manera abierta o silenciosa, facilitan distintas formas de violencia. Se trata de una construcción social asimilada, aprehendida y generadora de preocupaciones relacionadas con las prácticas eróticas.

De ahí que se necesita un análisis crítico que cuestione cómo estos aprendizajes operan en contextos donde el silencio, la normatividad y la asimetría de poder regulan el comportamiento erótico. En un escenario social atravesado por una cultura patriarcal persistente que presiona, estigmatiza, divide, cosifica y subordina a las mujeres y garantiza el dominio de los hombres, sin desprenderse del enfoque binario y de la heterosexualidad obligatoria.

En este caso, el trabajo clínico grupal con parejas cubanas que presentan preocupaciones y trastornos sexuales visibiliza los malestares eróticos a partir de la exploración de percepciones, creencias, significados y modos de relación en torno al cuerpo.

En este grupo, la forma en que se aprende —o se evita aprender— sobre el cuerpo y la sexualidad propicia los malestares eróticos. Se observa que las brechas educativas asociadas a la educación sexual restrictiva
–que evita el cuerpo, reduce la sexualidad al riesgo o anula la conversación de estos temas–, intervienen en la manera en las personas regulan los vínculos consigo mismas y con otras.

El descubrimiento del cuerpo necesita exploraciones, palabras, intercambios, referencias, permisos simbólicos. Ante estas brechas, el erotismo se fragmenta o queda silenciado. En consulta, las personas no acuden con preguntas directas sobre educación sexual. Advierten ansiedades, depresiones, problemas de autoestima, relatos de incomodidad y de culpa.

Al revisar esas demandas, aparece una constante: no reconocen su propio cuerpo como fuente de placer; es un tema no valorado, no tratado, no nombrado, no explorado, desconocido, evitado, lo cual queda evidenciado en la exploración personal con frases que se repiten:
“Algo no funciona y no entiendo qué puede ser”, “tengo una sensación de opresión y en otros momentos lloro”, “no sirvo para nada”, “siempre sentí mi cuerpo como algo ajeno, como si no fuera mío”, “no es dolor, es incomodidad…pero no sé explicarme”, “hay momentos en que el cuerpo vibra, se tensiona, pero no entiendo que sucede”.

“Estoy con mi pareja, pero no logro entregarme”, “siento que hago algo que no debería”, “no sé si lo que hago está bien o mal”, “es algo que pasa, no lo cuestiono”, “el cuerpo se tiene que cuidar y controlar, no disfrutar”, “lo que siento no es importante”, “nunca me dijeron cómo funciona el cuerpo”, “es como si hubiera aprendido sin mirar adentro”.

En muchas ocasiones, se manifiestan aprendizajes para adaptarse y se reproducen desigualdades, aunque en estos procesos las exigencias son distintas, pero llevan implícito empobrecimiento del deseo y no disfrute de prácticas eróticas enriquecedoras. Más que aprender a conocer, escuchar y disfrutar el cuerpo, las personas aprenden a adaptarse a lo esperado, a lo normado y a lo pautado en la sociedad.

En las mujeres, el aprendizaje del cuerpo no se construye desde la libertad, la exploración, el intercambio, el autoconocimiento, sino desde la necesidad de ajustarse a las expectativas externas, desde los silencios, las represiones, los límites y la no legitimización del placer, vulnerabilidades que favorecen la violencia.

Se aprende a acomodarse, a qué se espera de ella; son estrategias para sostener vínculos, evitar conflictos, reducir culpa o rechazo. Adaptación expresada en consultas con frases simples, pero ilustrativas, como estas:

“Nunca supe qué era lo me gustaba”, “para mí, era normal no sentir nada”, “adaptarme y satisfacerlo era lo que entendía como amar”, “no se pregunta ¿qué siento?, sino ¿qué debo hacer?”, “tengo que complacerlo y no incomodarlo”, “lo que me sucede a mí no es importante, por eso no se dice”, “pensé que así era, que tenía que acostumbrarme”, “yo no elijo, yo aguanto”.

En los hombres, la adaptación toma otra forma; pero el efecto es similar, con restricciones, presión constante, ansiedades, dificultades para registrar el propio deseo, reafirmación permanente de los mandatos de la masculinidad hegemónica: no fallar, siempre rendir, no expresar afectos ni comprometerse, negar dudas o malestares, y la desconexión emocional para responder. Se trata de un cuerpo presente, pero con sufrimiento; que ejerce violencia contra las mujeres, contra ellos mismos y contra otros hombres con masculinidades no hegemónicas, lo cual queda referido en el trabajo clínico:

“Tengo que responder aunque no tengas ganas”, “no puedo fallar”, “no sabía que se podía parar”, “no se puede mostrar dudas porque eso me hace vulnerable”, “hago lo que toca”, “decir que no, eso nunca, eso no es una opción”, “pensé que no había alternativas”, “mi pene es mi zona erógena”, “el ano y las tetillas no se tocan, son zonas prohibidas”.

Los análisis antes expuestos demuestran que el erotismo se desprende de la dimensión de intercambio y se vuelve una experiencia desigual, condicionada por aprendizajes sexuales diferenciados que generan relaciones atravesadas por asimetrías que alternan: adaptación-respuesta o silencio-poder; todas ellas declaraciones de violencia con ansiedades, depresiones, disfunciones sexuales, en respuestas a historias donde el cuerpo expresa lo que no se comunica de manera abierta.

El trabajo clínico grupal con parejas cubanas con situaciones relacionadas con el erotismo permite observar que estos mandatos intervienen en la sexualidad y se manifiestan brechas de conocimiento en torno al cuerpo, la respuesta sexual, el no disfrute de prácticas eróticas placenteras, respecto a creencias negativas, mitos y tabúes.

En esos espacios emergen percepciones, significados y formas de relación en torno al cuerpo, el deseo y el poder, no como teoría, sino como vivencia. La educación sexual se mantiene centrada en advertencias, prohibiciones, consecuencias y riesgo. Así, en la praxis clínica se declara:
“Yo soy mujer y tengo un hueco para penetrar y defecar”, “masturbarse es de hombres y es morboso”, “los hombres somos poderosos, pues cinco veces cada noche tengo sexo”, “mi masculinidad dicta que mete y saca es la técnica”, “el sexo oral es sucio”.

El consentimiento y las prácticas eróticas consensuadas aparecen como consignas, no son producto del aprendizaje progresivo ligado al autoconocimiento, a la comunicación, al respeto, al goce y cuidado del cuerpo, de la salud y de una autoimagen positiva. En ese escenario, el erotismo se mantiene sujeto a interpretaciones confusas y desiguales.

Educar y nombrar el cuerpo también es prevenir
En la práctica clínica, se requiere enseñar a nombrar, poner palabras, nominalizar para reordenar, reconstruir y mejorar la vivencia erótica; también fortalecer la capacidad de elegir, respetar, poner límites, comunicar lo que excita, incomoda o apaga; retirarse de situaciones dañinas, reconocer que el cuerpo necesita ser enseñado y que el deseo no se centra en amenazas.
La educación sexual integral desde edades tempranas –entendida como un proceso que incluye cuerpo, emoción y vínculo– es una herramienta de prevención en salud mental, sexual y violencia de género. Educar para el erotismo consciente garantiza el diálogo, el intercambio, el autoconocimiento del cuerpo; el silencio pierde fuerza y se reduce la desigualdad con la que se vive y expresa la sexualidad. Todo ello protege y respeta los derechos sexuales, con el empoderamiento de las personas como sujetos de su propio desarrollo y bienestar.
AM.MX/fm

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México: 58 feminicidios de niñas y adolescentes en 2025 y 11.000 desapariciones, Redim

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CIUDAD DE MÉXICO / SemMéxico.- En un acto simbólico en Palacio Nacional, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), en el Marco del festejo del Día de Reyes, 6 de enero, entregó su Balance 2025, donde destaca que ese año ocurrieron casi 2.000 homicidios de niñas, niños y adolescentes, 565 fueron asesinatos con arma de fuego y más de 11.000 desapariciones, pese a que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó reducción de homicidios dolosos en diciembre, en un 37 por ciento.

Tania Ramírez Hernández, directora ejecutiva de Redim, destacó el impacto diferenciado de la violencia feminicida: 58 casos en 2025 (uno cada cinco días y medio). En la última década (2015-noviembre 2025) acumulan 884 feminicidios, con concentración en Estado de México, Veracruz y Jalisco.

Además, destaca la reducción de presupuesto para 2026, ya que pasó de 11 por ciento del total de Presupuesto de Egresos de la Federación, a 10.8 por ciento. (Una cifra 0,2 puntos porcentuales menor). Precisó que el presupuesto de 1.1 billones de pesos destinado a niños, niñas y adolescentes en 2026 es “significativamente menor al observado en 2015”, en términos relativos al porcentaje del total de recursos federales para este rubro, lo que implica una disminución progresiva que “evidencia una pérdida de prioridad fiscal para la garantía de sus derechos”.

La población de niñas, niños y adolescentes (NNA) varía según la fuente y el año. Cifras del Inegi (Censo 2020) indican más de 38.2 millones de NNA menores de 18 años, lo que representa alrededor del 30 por ciento de la población total. La cuesta de la ENASIC 2022 ubica a NNA en 36.3 millones (0- 17 años).

A pesar de que el presupuesto para 2026 es cinco por ciento mayor en términos reales al que se tuvo en 2024, “resulta insuficiente para revertir las brechas persistentes en el ejercicio efectivo de los derechos de niñas, niños y adolescentes, particularmente en un contexto marcado por múltiples crisis sociales, económicas y de seguridad”.

La Red hace un llamado al Estado mexicano a fortalecer el sistema de protección y garantizar que la niñez sea una prioridad real, no solo un discurso. Los derechos de la niñez y adolescencias no pueden esperar. Urge fortalecer el Sistema Nacional de Protección Integral (SIPINNA) y priorizar la niñez en la agenda gubernamental.

El informe documenta una situación de violencia contra niñas, niños y adolescentes. Entre enero y noviembre de 2025, se registraron 1.991 homicidios, una reducción del 11,5 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.

Otros datos alarmantes incluyen 565 muertes por arma de fuego y 10.684 reportes de desapariciones, de las cuales 2.850 permanecen sin localizar; 278 víctimas de trata, reclutamiento forzado y 56 secuestros, lo que afecta desproporcionadamente a infancias indígenas, migrantes y mujeres en pobreza. (aumento de 30% respecto a 2024).

En materia de desapariciones, esta cifra representa un aumento del 30 por ciento respecto a 2024 y se inscribe en una crisis que ya motivó la activación del procedimiento del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas por parte del Comité de la ONU, recordó Ramírez Hernández.

El documento fue recibido por Adriana Contreras, directora de Atención Ciudadana, quien aseguró que se hará llegar a la presidenta y destacó la sensibilidad del gobierno hacia la infancia. El acto simbólico contó con la participación de niños, adolescentes del grupo “Juntas y juntos por nuestros derechos” y las “Reinas Magas”.
AM.MX/fm

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Un vestido, un país

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El vestido que llevaba la Presidenta no era solo una prenda ceremonial: era el resultado de un oficio heredado, de semanas de trabajo silencioso y de una decisión que cambió el rumbo de su vida.

Esta es la historia de Virginia Arce, la mujer que perdió un concurso, pero bordó para la historia.

CIUDAD DE MÉXICO / SemMéxico.- Eran casi las once de la noche del 15 de septiembre y Virginia Arce no estaba celebrando. Mientras su familia cenaba pozole, ella apenas probaba la comida. Tenía la vista fija en la televisión y las manos quietas, como si no quisiera adelantarse a nada. Llevaba más de dos meses guardando un secreto que podría no existir.

Había trabajado ese vestido durante semanas, sin saber si llegaría a verse. Nadie se lo había prometido. Nadie le había garantizado nada. Solo le habían dicho que existía la posibilidad de que la Presidenta lo usara esa noche. Posibilidad: una palabra frágil cuando se vive de un oficio que rara vez da certezas.

Cuando la transmisión del Grito de Independencia comenzó, Virginia contuvo la respiración. Si el vestido no aparecía, nadie lo sabría. Si aparecía, ya no habría forma de esconderlo.

Entonces lo vio.

No gritó. No se levantó de la silla. Apenas alcanzó a decir, casi para sí misma: “Sí salió con el vestido”. Claudia Sheinbaum lo lucía frente a la multitud reunida en el Zócalo capitalino. Virginia lo veía por televisión.

Ahí terminó el secreto. Y empezó otra historia.

—¿Tú lo hiciste?, ¿por qué no nos habías dicho?— preguntaban sus hermanos, su esposo y sus dos hijos. Virginia se llevó las manos al rostro y empezó a contar la historia de esa pieza artesanal. Habló de las jornadas de trabajo que se alargaban hasta la noche, de las veces que pidió ayuda a su hermana para terminar la cena y de las visitas familiares que tuvo que poner en pausa. En más de una ocasión, confesó, llegó a preguntarse si era normal ver doble.

“Estaba a la expectativa. Sí me habían comentado que iba a salir con el vestido, pero no podía estar segura. Y hasta no verlo, siempre tuve la duda. Pensaba: ‘híjole, a lo mejor tiene otra pieza y decide cambiarla’. No digo que no me emocioné, pero qué tal que le decía a todo mundo y terminaba por ponerse otra cosa”, recuerda.

Virginia es una mujer tlaxcalteca, originaria de San Isidro Buensuceso, del municipio de San Pablo del Monte. Hasta ese momento era una maestra artesana conocida, pero nunca —ni en sus más locos sueños— imaginó que su trabajo se asomaría por el balcón de Palacio Nacional.

Claudia Sheinbaum escogió su diseño: un vestido púrpura largo, de satín plisado, con cinturilla y en la parte superior, el bordado en máquina, tradicional de la localidad; ese que Virginia aprendió de su padre, Delfino Reyes Arce, cuando era adolescente.

“Le enseñé a mi papá y se quedó en shock, no sabía ni qué decir; estaba muy emocionado, y mis hermanos también. Fue una sorpresa para todos, hasta para mí. Mi papá está orgulloso de lo que hemos logrado y lo digo así, en plural, porque él abrió las puertas y yo fui detrás suyo. Juntos estamos haciendo que volteen a ver esta artesanía”, afirma Virginia.

El bordado como herencia

Don Delfino Reyes Arce no solo le enseñó a su hija a bordar: le heredó una forma de mirar el trabajo. Compartió el oficio con sus cinco hijos, pero sólo Virginia e Isabel aprendieron la técnica y le tomaron verdadero cariño. El bordado, dice Virginia, exige paciencia y constancia; “aunque la habilidad se trae en la sangre, no cualquiera puede hacerlo”, y menos aún sin práctica ni disciplina.

Virginia tuvo un entrenamiento riguroso. Su papá le exigió más que al resto y todavía recuerda todas esas ocasiones en las que la obligó a repetir el trabajo, con tal de que quedara “casi perfecto”.

“Me decía todo el tiempo ‘lo tienes que hacer bien’ y me hacía repetirlo muchas veces, aunque yo ya lo veía bonito. Siendo sus hijos nos exigía de más. Éramos sus alumnos, pero no nos tenía consentidos; al contrario”, señala Virginia con picardía.

Delfino Reyes empezó a bordar cuando era niño. Sus papás ya no podían pagarle la escuela y, finalmente, cuando cursaba tercero de primaria, dejó las clases y tomó los hilos.

Aprendió el oficio de uno de sus tíos y se volvió tan bueno que, incluso sin haber concluido sus estudios, la Secretaría de Educación Pública de Tlaxcala le otorgó una plaza para enseñar bordado. “Él estuvo 32 años como maestro de misiones culturales en la capital del estado, enseñando su profesión”, explica Virginia con orgullo.

Sin embargo, su trabajo no siempre fue bien recibido. En su juventud, hubo quien lo señalaba por usar máquina de coser, como si eso le restara valor a su labor. “Sí, tenemos una máquina de pedal, pero la máquina no hace sola el bordado. El nivel de detalle que trabajamos no puede hacerlo ni siquiera una máquina computarizada”, argumenta Virginia.

Y entre risas añade: “Mi maquinita tiene ya como 100 años. Era de mi abuela. Ella la compró usada; o sea, es de segunda mano y mira cuántos años ha sobrevivido”. Además, explica que a su casa han acudido antropólogos e investigadores que confirmaron que el bordado de San Isidro también es una artesanía, porque se trabaja con las manos.

Hoy, Delfino tiene 71 años y ya no ve como antes, pero su relación con el bordado no se ha roto. Desde los ocho años, no ha dejado los hilos. Sigue trabajando piezas, guiado más por la memoria y el tacto que por la vista. Junto a Virginia, mantiene vivo un oficio que no solo se borda con hilo, sino con herencia, rigor y tiempo. Así, el nombre de San Isidro continúa cosiéndose, puntada a puntada, en cada pieza que sale de sus manos.

La Malinche, hilo a hilo

El vestido que bordó Virginia Arce para el primer Grito de Independencia de la primera presidenta de México lleva entretejido un pedazo de San Isidro Buensuceso, comunidad indígena náhuatl asentada en las faldas de la montaña Malintzin, conocida como La Malinche. No es solo una prenda ceremonial: es territorio, memoria y oficio convertidos en hilo.

Es un bordado color perla que coloca cuatro golondrinas entre decenas de flores nativas. La tela luminosa enmarca un paisaje que se extiende desde la cintura hasta los hombros y desciende por los brazos, finamente, hasta los puños.

Los bordados tradicionales de la localidad no tienen iconografía prehispánica, pero se distinguen por plasmar la flora y la fauna características de la región, especialmente las que nacen alrededor del volcán La Malinche, ubicado en la frontera entre Tlaxcala y Puebla.

“Llevamos a la tela las flores y las especies que antes existían en la localidad y que se han perdido con el crecimiento de la población y la urbanización. Nuestros bordados plasman colibríes, golondrinas —que hay bastantes por acá—, palomas y pájaros azules que viven en el campo, en las faldas de La Malinche”, comparte Virginia.

Además, las y los artesanos también representan los colores de las flores y los cacaxtles de la cultura náhuatl, una especie de canasta o cajón que sirve para ahumar alimentos.

Virginia acota que, aunque los quetzales y los pavorreales no son originarios de San Isidro, también llegan a incluirlos en sus composiciones porque resultan atractivos y coloridos.

“Por ejemplo, lo que lleva el vestido de la Presidenta, además de las golondrinas, son flores y una ‘especie de guajolotes’, con esa forma esponjada y bonita de sus plumas. Fuimos adaptando la forma de algunos animalitos para hacerlo muy vivo, pero siempre cuidando la iconografía que usamos aquí”, dice la artesana.

Para Virginia, que la Presidenta “porte con orgullo y elegancia” sus diseños —como los de otras comunidades indígenas del país— no es un asunto de moda, sino de reconocimiento hacia las raíces del México antiguo.

“Hace que mucha gente reconozca que esto es un arte. Antes no se le daba valor a las artesanías; mucha gente regateaba el precio y, lamentablemente, los artesanos aprendimos a malbaratar nuestro trabajo, pero eso está cambiando”, dice.

Ese cambio de mirada ha sido observado incluso fuera del país, donde se ha destacado que el uso de diseños de comunidades locales coloca en el centro a la moda indígena y la defensa de los bordados mexicanos frente a la apropiación de las grandes marcas. El año pasado, el diario estadounidense The New York Times reconoció a Sheinbaum Pardo como una de las 67 personas mejor vestidas del año.

La artesana tlaxcalteca también aboga por el valor de cada pieza. Recuerda que la elaboración manual vuelve única cada creación, “casi como una pieza de colección”, y explica que, aunque se intente repetir un diseño, ninguna pieza es igual a otra.

“No es como si tuviéramos un sello y siempre saliera igual. Aunque sea la misma flor o la misma ave, siempre hay un detallito distintivo: a veces las flores son más altas o el pajarito es más gordito, con las alas más largas, y eso debe tomarlo en cuenta la persona que adquiere nuestra artesanía”, comenta al comparar sus piezas con las de una fábrica.

Que uno de sus bordados haya llegado al atuendo presidencial no lo vive como un logro individual. Para Virginia es la confirmación de un oficio aprendido en casa, en las faldas de la Malintzin, con paciencia, repetición y exigencia. Un trabajo que no depende del reflector, sino de la continuidad.

El vestido que casi no es

Cuando las diseñadoras alistaban el muestrario para la Presidenta, probablemente no imaginaron que la tela podría agotarse. Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió, según cuenta Virginia Arce.

El vestido del Grito de Independencia es de un púrpura vibrante, de subtono frío, cercano al índigo: un color que en la época contemporánea evoca la lucha de las mujeres y que, durante siglos, estuvo reservado para textiles de lujo y prendas de alta jerarquía. Ese tono fue el favorito de Claudia Sheinbaum cuando le presentaron las opciones.

Pero una vez definido el modelo, el bordado y el color, la tela simplemente dejó de aparecer. No estaba en ninguna tienda de la Ciudad de México. “Las telas se compraron en la capital, obviamente tenía que ser ahí, porque hay más propuestas de tonos y colores, y aun así costó un poquito conseguirla”, relata Virginia.

Para los diseños de alta costura, Virginia trabaja de la mano de la diseñadora Rocío Castro Cruz; el vestido del 15 de septiembre no fue la excepción. La pieza final fue el resultado del trabajo de cuatro mujeres que ya habían colaborado con la titular del Ejecutivo y que asumieron la encomienda más importante del año.

La anécdota llegó después. Rocío Castro se la contó a Virginia entre risas: cuando fueron a comprar la tela, les dijeron que ya no había. Durante el proceso de selección se había terminado. “Imagínate”, recuerda. Hubo que buscar en distintos puntos de la ciudad hasta encontrarla. “Fue como un tour”.

A pesar de la presión, Virginia subraya que el trabajo que entregó fue meticuloso, pero no extraordinario en términos de materiales. Aunque se trataba de la Presidenta, todo se mantuvo dentro de los parámetros habituales: las telas, los hilos, el bordado.

“No son materiales del otro mundo ni los más caros que existen. Son los hilos con los que siempre he trabajado y no hubo ninguna modificación especial. Hay personas que piden prendas con hilos de plata o de oro, y en este caso no fue así. Fue un vestido hecho con lo que siempre hemos usado”, puntualiza.

Sobre el precio, evita cifras cerradas, pero ofrece una referencia. Una blusa bordada por ella puede costar entre seis mil y ocho mil pesos. Un vestido implica más trabajo y depende de la densidad del bordado, la tela y la técnica. Puede rondar los 10 mil, 15 mil o hasta los 20 mil pesos. “Hay quien pide espaciar las figuras y hay quien las quiere muy juntas. Eso también cambia el precio”, explica.

Durante mucho tiempo, Virginia pensó que el vestido de Sheinbaum era solo una pieza más dentro de su trayectoria como artesana. Esa idea comenzó a cambiar la noche del 15 de septiembre, cuando lo vio en cadena nacional.

Conforme pasaron los días, la conciencia se volvió más clara. No era solo un vestido: era el que había portado la primera mujer presidenta en su primer Grito de Independencia. “Al principio yo decía: ‘es un simple vestido’. Ahora veo que no. Toda pieza cuenta una historia”, reflexiona

Desde entonces, algo cambió. Virginia tiene más trabajo, mayor reconocimiento y también más confianza en su oficio, pero, sobre todo, le queda la satisfacción de haber puesto su arte en un momento que quedará registrado en la memoria colectiva.

“Mi bordado y el color morado que eligió la Presidenta van a ser algo histórico. No sólo para mí: también para ella y para el país, porque es la primera mujer que gobierna México y es importante lo que decidió transmitir ese día”, concluye.

Abandonó un concurso, pero ganó mucho más

La historia y el trabajo de Virginia Arce se transformaron cuando su pueblo y sus conocidos supieron que bordaba prendas para la Presidenta. Sin buscarlo, se volvió una figura reconocida en la comunidad y comenzó a ser identificada incluso en la plaza pública.

La gente la detenía para felicitarla, le preguntaba por su historia y le decía que la había visto en redes sociales. A Virginia le daba pena salir: “ya compartí tu vestido”, “ya vi lo que hiciste”, “nos gustó mucho tu trabajo”. Lo escuchó tantas veces que, poco a poco, perdió el miedo a las cámaras.

“Todo el mundo me felicitaba y yo decía ‘híjole, esto no me lo esperaba’, pero es muy bonito. Mi familia también está muy contenta, sobre todo mi papá, que es quien me enseñó todo. Él es mi gran maestro, y ahora salimos en los medios”, dice con una sonrisa.

Para Virginia, una de las decisiones laborales más importantes fue no participar en un concurso de artesanías de su estado. En 2023 había preparado una blusa para el certamen y estaba a punto de inscribirla cuando recibió un mensaje que la obligó a elegir.

Era de la entonces secretaria federal de Cultura, Alejandra Frausto, quien le preguntaba si podía bordar una blusa para la candidata presidencial Claudia Sheinbaum. La prenda que pensaba llevar al concurso era una de sus mejores piezas y representaba meses de trabajo y la posibilidad de un reconocimiento nacional dentro del gremio.

“La primera pieza que le vendí fue en su campaña. La idea era que portara algo emblemático del estado. Alejandra Frausto ya conocía mi trabajo y el de mi comunidad, y nos invitó a hacer una blusa tradicional. Ese fue el primer contacto y la primera vez que la Presidenta conoció el bordado de San Isidro”, recuerda.

La disyuntiva fue clara: competir o entregar la pieza. Virginia decidió vender la blusa destinada al concurso. “A lo mejor con esa pieza hubiera ganado un lugar, pero fue más significativo que se la pusiera ella”, reflexiona.

La blusa le gustó tanto a Sheinbaum que después vinieron más pedidos. Virginia calcula que la Presidenta tiene hoy seis o siete prendas bordadas por ella. Todas, dice, con una historia detrás.

“Hemos hecho blusas, sacos y trajes. Tiene uno color hueso con bordado negro que usó ya como presidenta electa, otro el día de su nombramiento y la blusa de manta con bordado rosa que fue la primera”, detalla.

Para Virginia, sin embargo, la joya de la corona es el vestido púrpura del Grito de Independencia, por lo que representa para su familia, para San Isidro Buensuceso, para Tlaxcala y para las y los artesanos del país.

Sheinbaum, considera, ha enviado un mensaje silencioso: con cada prenda dignifica el trabajo artesanal. No es sólo la tradición lo que se borda, sino horas de trabajo paciente y una técnica que se sostiene con dificultad.

Virginia puede pasar la noche en vela cuando el encargo lo exige. Para el vestido del Grito trabajó con una pequeña lámpara junto a su mesa de costura.

“Es chiquita, pero intensa. Aunque no haya luz del día, sigo bordando a las dos o tres de la mañana”, confiesa.

Ese esfuerzo ocurre en un lugar donde casi nada está garantizado.

San Isidro Buensuceso, la comunidad del municipio de San Pablo del Monte, tiene poco más de 11 mil habitantes y una población mayoritariamente indígena náhuatl. Una parte importante de sus hogares enfrenta rezagos en servicios básicos y empleos formales. La economía es local y de subsistencia. En ese contexto, el bordado que Virginia aprendió de su padre no es una actividad rentable a corto plazo ni ampliamente practicada: hoy solo dos familias conservan la técnica completa. Si una deja de hacerlo, el diseño desaparece.

Virginia lo sabe. Por eso cada puntada es también una forma de resistencia.

La tradición recae en pocas manos

El bordado es una tradición conocida en San Isidro Buensuceso, pero cada vez menos practicada. Hoy, solo dos familias se dedican de forma constante a este oficio en la comunidad, una concentración que pone en riesgo la continuidad de su sello artesanal.

Virginia Arce y su entorno cercano intentan mantener vivo este arte, aunque saben que no basta con saber bordar: se necesita paciencia, constancia y tiempo. “Somos muy poquitos los que trabajamos este bordado. Mi papá tiene 71 años y ya no puede seguir el ritmo de antes. La otra familia también es grande. Los achaques llegan y uno ya no trabaja igual”, reconoce.

Virginia disfruta de su oficio. Al terminar cada pieza siente satisfacción, pero también tiene claro que el bordado es una fuente de ingresos posible y así se lo transmite a sus hijos. “Mi hija está en la preparatoria y mi hijo ya entró a la universidad. Aun así, les digo que aprendan a bordar, para el día que se acabe el trabajo. Ahora ya está reconocido en todo México y es más fácil vender una pieza que antes”, explica.

Ella aprendió a bordar por necesidad. Quizá por eso entiende que sus hijos no se aferran a la máquina. Su mensaje es doble: “tú te me vas a estudiar”, les dice, pero también insiste en que aprendan el oficio. Para Virginia, lo importante es que tengan opciones: un título universitario y, al mismo tiempo, un saber que les permita sostenerse si algo falla.

Más allá de sus hijos, algunos sobrinos han mostrado interés. Son pequeños: el mayor tiene 10 años. “Cuando nos ven trabajar a mi papá y a mí se emocionan. Se suben jugando a la máquina y empiezan a pedalear”, cuenta. No lo ve como juego menor: “que pedaleen ya es ganancia, porque se necesita coordinación de pies y manos”.

Fuera del círculo familiar, Virginia ha visto cómo el entusiasmo inicial de otros jóvenes se diluye. “Quieren aprender, pero se aburren, porque esto es largo. A veces pasan meses o años antes de recibir una retribución. Llega un momento en que se desesperan y se van”, lamenta.

Sabe que dedicarse a la artesanía implica sacrificios y que al inicio las ganancias no son evidentes. “Hay quien dice: ‘mejor me voy a trabajar a otro lado’, porque hay familia que mantener, cuentas que pagar”, admite.

Por eso, quienes aún bordan en San Isidro Buensuceso tienen una tarea clara: transmitir el conocimiento y lograr que no se pierda dentro de la comunidad. No es una misión heroica ni urgente en apariencia, pero sí frágil. Si una generación no toma la máquina, el bordado desaparece. Y con él, una forma de nombrar el lugar.

“Tratamos de que el conocimiento se quede aquí, entre los nuestros”, dice Virginia. “Cuando uno ve los resultados, le va tomando gusto. Es bonito”. Pero también sabe que el tiempo, como el hilo, no espera.
AM.MX/fm

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ISSSTE realiza por primera vez un procedimiento directo en vías biliares

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MÉRIDA.— El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) realizó, por primera vez, dos colangioscopías vía percutánea, procedimientos mínimamente invasivos y de alta complejidad que permiten explorar y tratar enfermedades de la vía biliar de manera directa.

⇒ Estas intervenciones se realizaron en el Hospital Regional “Elvia Carrillo Puerto”, ubicado en Mérida, Yucatán, el cual es un centro de referencia que brinda atención a pacientes provenientes de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Chiapas.

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La colangioscopía percutánea es una alternativa altamente especializada que se indica en aquellos casos en los que el acceso endoscópico convencional no es posible, ya sea por modificaciones anatómicas secundarias a cirugías previas o por la imposibilidad para canular el conducto biliar por vía endoscópica, como ocurrió en ambos pacientes atendidos en esta ocasión.

⇒ Este abordaje permite el acceso directo al sistema biliar de manera mínimamente invasiva, con importantes beneficios diagnósticos y terapéuticos, apuntó el ISSSTE a través de un comunicado.

La primera intervención se le realizó a una mujer de 32 años, con antecedente de cirugía biliar y presencia de cálculos en las vías biliares dentro del hígado, misma que fue resuelta mediante esta técnica y el uso de litotricia electrohidráulica -método que utiliza ondas de choque para disolver cálculos renales y biliares-, a fin de reducir riesgos y evitar procedimientos quirúrgicos mayores.

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El segundo caso fue un hombre de 48 años con diagnóstico de estenosis biliar distal -estrechamiento del conducto biliar común- de origen indeterminado, cuyos estudios de imagen convencionales no permitían establecer con claridad la causa. A través de la colangioscopía se logró la visualización del conducto, así como la toma de biopsias dirigidas, lo que representó un avance significativo para el diagnóstico preciso y el tratamiento oportuno.

⇒ Los pacientes recibieron el alta médica el mismo día y continúan el proceso de recuperación en sus hogares.

Para estas cirugías se contó con el apoyo del especialista del ISSSTE, Carlos Alberto Saldívar Rodea, pionero en colangioscopía percutánea y técnicas avanzadas en manejo de patología biliar, quien colaboró activamente en los casos y brindó adiestramiento al personal médico del hospital, lo que fortaleció las capacidades locales y garantizó la continuidad de estos tratamientos en beneficio de la población derechohabiente.

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EM/dsc

Refuerzan la seguridad en Cancún con nuevas patrullas

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CANCÚN.— Con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta de las corporaciones policiacas, la gobernadora Mara Lezama y la presidenta municipal Ana Paty Peralta entregaron 70 nuevas patrullas que se suman a las tareas de seguridad en Cancún, durante un evento realizado en el Malecón Tajamar.

El nuevo parque vehicular está conformado por 40 vehículos tipo SUV para operativos especiales, 20 pick up 4×4 para zonas de difícil acceso y 10 cuatrimotos, unidades que permitirán mejorar la movilidad, la cobertura territorial y la reacción oportuna de la policía en zonas urbanas y de difícil acceso.

⇒ Las nuevas patrullas tienen 6 cámaras, 4 externas y 2 internas, con sistema de reconocimiento facial y lector de placas, además están equipadas con una lap top de uso rudo y alto rendimiento para el acceso inmediato a información de las bases de datos oficiales.

Mara Lezama señaló que la seguridad es la principal función del Estado, al ser la base para el ejercicio pleno de las libertades, el desarrollo económico y la vida en comunidad. “Cuando el Estado protege a las personas, protege también la paz social, el orden democrático y la confianza entre ciudadanos. Por eso, ejercer la seguridad no es un acto de fuerza, sino un acto de responsabilidad pública”, añadió.

“Cada peso del pueblo regresa al pueblo convertido en seguridad, orden y confianza”, expresó la mandataria tras afirmar que esta inversión en nuevas patrullas responde al crecimiento de Cancún y a su vocación turística, apostando por la tecnología, la profesionalización policial y una estrategia integral de seguridad, considerando que será la puerta de entrada al Mundial 2026.

Mara Lezama también reconoció la labor de las y los policías, destacando su valentía y compromiso, y aseguró que ahora cuentan con mejores herramientas para desempeñar su misión con dignidad y responsabilidad. Asimismo, hizo un llamado a la ciudadanía a participar activamente en la construcción de la paz, resaltando que la denuncia es un acto de responsabilidad social que salva vidas y fortalece la paz.

Finalmente, la jefa del Ejecutivo estatal reiteró que el Gobierno del estado continuará trabajando sin titubeos para garantizar la tranquilidad en Quintana Roo, con firmeza, autoridad y compromiso, al sostener que la paz se defiende y el Estado tiene la obligación de hacerla valer.

Previamente, la presidenta municipal de Cancún, Ana Paty Peralta, afirmó que este es un día histórico para el municipio, porque se trabaja de forma coordinada en la estrategia de construcción de paz. Añadió que las nuevas patrullas cuentan con herramientas para cuidar a las y los ciudadanos, con equipo inteligente y sistemas interconectados al C2 y al C5.

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EM/dsc

Yucatán da inicio a la veda del mero 2026

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MÉRIDA.— El Gobierno de Yucatán, a través de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables (Sepasy), concluyó oficialmente la temporada de pesca del mero en la entidad, dando paso al inicio del periodo de veda, vigente del 1 de febrero al 31 de marzo, como parte del manejo responsable de esta pesquería.

  • Este periodo de veda tiene como objetivo proteger el ciclo reproductivo del mero, garantizar su disponibilidad y fortalecer los mecanismos para una pesca sustentable, en beneficio de las comunidades de la costa yucateca que dependen de esta actividad.

La titular de la Sepasy, Lila Frías Castillo, precisó que las vedas son una herramienta clave para asegurar que la pesca siga siendo una actividad con futuro para las próximas generaciones, y reiteró que el respeto a estos periodos es fundamental para cuidar los recursos marinos, mantener el equilibrio de los ecosistemas y asegurar el sustento de miles de familias.

Finalmente, la funcionaria destacó que, durante este periodo de veda, las pescadoras y los pescadores cuentan con el respaldo del Gobierno estatal, con un apoyo que tuvo un incremento adicional del 10 por ciento anual; por lo que en este año se entregarán 6 mil 600 pesos en vales a cada pescador, como apoyo directo para las familias de la costa yucateca.

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EM/dsc

Más capacitación y oportunidades para emprender en Yucatán

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MÉRIDA.— El Gobierno del Estado, a través del Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM), impulsa una red de más de 50 hubs de emprendimiento para acercar capacitación, orientación y herramientas prácticas a personas artesanas, emprendedoras, estudiantes y quienes desarrollan iniciativas productivas en Yucatán.

    • Como parte de esta estrategia, el IYEM presentó su calendario de actividades de febrero, integrado por más de 40 acciones formativas distribuidas en cuatro regiones del territorio yucateco.

La programación del Instituto Yucateco de Emprendedores contempla actividades diseñadas para acompañar proyectos en distintas etapas: desde la generación de ideas y el análisis de tendencias, hasta el fortalecimiento de habilidades empresariales y la vinculación con oportunidades de crecimiento.

Al respecto,  el titular del IYEM, Salvador Vitelli Macías, informó que durante enero se atendieron a 461 personas mediante actividades realizadas en Mérida, Tekax, Motul, Peto y Río Lagartos, mismas que contribuyen a la descentralización del emprendimiento y al acceso equitativo a procesos de formación y acompañamiento.

La agenda incluye clubes de emprendimiento, ferias, pláticas temáticas, talleres formativos y sesiones enfocadas en emprendimiento universitario, con el objetivo de fortalecer el vínculo entre el sector educativo y el ecosistema productivo del estado, y consolidar a los hubs como espacios clave para la orientación estratégica y el desarrollo de proyectos.

    • Para participar en estas y próximas actividades, se invita a consultar la página web del IYEM: iyem.yucatan.gob.mx, así como sus redes sociales oficiales, donde se publican convocatorias e invitaciones.

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EM/dsc

DIF Yucatán entrega cobertores ante bajas temperaturas

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MÉRIDA.— Como parte de las acciones preventivas para proteger la salud y el bienestar de las familias ante las bajas temperaturas registradas en los últimos días, el Gobierno estatal, a través del Sistema DIF Yucatán, realizó la entrega de mil 600 cobertores en comisarías y colonias de diversos municipios del interior del estado. 

Ante el descenso de temperaturas en distintas regiones, el DIF Yucatán llevó a cabo una jornada de atención directa mediante la entrega de cobertores a familias en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de prevenir afectaciones a la salud y brindar abrigo oportuno a quienes más lo necesitan.

Estas acciones se realizaron en coordinación con la Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy), como parte de una estrategia de respuesta inmediata instruida por el gobernador Joaquín Díaz Mena, quien ha reiterado que la atención a las comunidades más vulnerables debe realizarse de manera cercana, preventiva y en el territorio.

Entrega DIF Yucatán 1,600 cobertores en comunidades del interior por bajas temperaturas  

La entrega de los cobertores se llevó a cabo en comisarías y colonias de los municipios de Tekax, Peto, Tzucacab y Santa Elena, así como en comunidades del sur de la entidad, entre ellas Sacpukenhá, Kantemó, Xaya, Pencuyut, Progresito y otras localidades rurales, atendiendo a familias que enfrentan con mayor intensidad las bajas temperaturas.

Durante las jornadas, la presidenta honoraria del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal, destacó que estos apoyos forman parte de una política social sensible y preventiva, orientada a cuidar la salud de niñas, niños, personas adultas mayores y familias que habitan en zonas donde el frío representa un riesgo real.

Subrayó que el DIF Yucatán continuará trabajando de manera coordinada con los municipios y con las instancias estatales para atender de forma oportuna cualquier situación que pueda poner en riesgo el bienestar de la población, especialmente durante la temporada invernal.

Entrega DIF Yucatán 1,600 cobertores en comunidades del interior por bajas temperaturas  

En estas acciones también participó la directora general del DIF Yucatán, Shirley Castillo Sánchez, en coordinación con el titular de Procivy, Hernán Hernández Rodríguez, reforzando el trabajo interinstitucional que permite llegar de manera eficiente a las comunidades que requieren atención prioritaria.

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EM/dsc

Chiapas reconoce al pueblo akateko

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TUXTLA GUTIÉRREZ.— Con 38 votos a favor, el Congreso de Chiapas aprobó reformas al artículo 7 de la Constitución Política del Estado, con el objetivo de otorgar el reconocimiento constitucional al pueblo akateko, convirtiéndolo formalmente en el treceavo pueblo indígena reconocido en la entidad.

Durante la sesión extraordinaria, la promovente de la iniciativa, Selene Josefina Sánchez Cruz, destacó que la aprobación de esta reforma va más allá de un proceso legislativo ordinario, esun acto de justicia identitaria, un paso necesario hacia la unidad verdadera de Chiapas”.

“Hoy no estamos aquí solamente para legislar. Estamos aquí para reconocer, integrar y completar. Para sanar una fractura histórica en el alma de nuestro estado”, expresó desde Tribuna.

La diputada, representante del distrito de Bochil, recordó que durante décadas el marco legal del estado ha reconocido únicamente a doce pueblos indígenas, dejando fuera al pueblo akateko, el cual cuenta con presencia territorial en La Trinitaria, Frontera Comalapa y Comitán, y forma parte del tronco del gran árbol maya, con una lengua milenaria, memoria ancestral y raíces profundas.

En su participación ante el pleno, Sánchez Cruz puntualizó que el pueblo akateko no es un grupo ajeno ni un invitado en Chiapas, sino parte esencial de su identidad histórica y cultural. “Ignorarlo constitucionalmente es romper la unidad que decimos promover“, apuntó.

“Sus más de 2 mil 751 hablantes, sus comunidades asentadas en nuestro territorio, su cultura viva y resistente, son testimonio de una presencia que antecede a los ordenamientos legales. No vinieron de fuera; siempre han estado aquí”, señaló.

Afirmó que el reconocimiento constitucional representa la puerta de entrada a la participación plena del pueblo akateko en la vida política, social y cultural de Chiapas, fortaleciendo la unidad desde el respeto a la diversidad. “Tenemos la oportunidad histórica de reparar, incluir y unir”, apuntó.

Antes de cerrar su mensaje, la legisladora hizo un llamado directo al pleno: “El Pueblo Akateko nos está mirando. La historia nos está mirando. No les demos la espalda. Demos este paso valiente hacia un Chiapas con más Humanismo, unido en su diversidad y fuerte en su reconocimiento mutuo”.

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EM/dsc