INAH buscará identificar a familiares de naufragio esclavista

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MÉRIDA.— Tras el hallazgo de La Unión, barco usado para el tráfico de esclavos mayas en México, lo que sigue es identificar a los familiares y descendientes de la tripulación, afirmó la arqueóloga subacuática Helena Barba Meinecke, responsable de la Oficina Península de Yucatán de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS), del INAH.

En entrevista con La Jornada Maya, la especialista indicó que la tarea de identificación de restos será complicada, ya que las aguas del Caribe y el Golfo de México presentan condiciones de temperatura alta y gran penetración de luz constante. Pero, “sería interesante que en unos años pudiéramos referirnos con nombres y apellidos a las personas que estaban en este barco”.

⇒ El pasado 15 de septiembre, el INAH dio a conocer los resultados de más de tres años de investigación, sustentada en documentación de archivos históricos, del trabajo de historiadores y arqueólogos y de las leyendas de pescadores y pobladores, confirmando que el pecio de vapor La Unión, encontrado a dos millas náuticas (3.7 km) del puerto de Sisal en 2017, fue usado para el tráfico de esclavos mayas a Cuba.

Barba Meinecke indicó que platicarán con gente de las comunidades de Valladolid, Kanxoc e Ixil, sobre todo con los ancianos, para obtener mayores datos. Aunado a esto, se está en busca del registro de pasajeros en Cuba: “No sólo murieron en ese naufragio indígenas, también 80 pasajeros y la tripulación”, apuntó.

Resaltó que el hallazgo es importante porque nunca se había encontrado un naufragio que delatara de alguna manera el tráfico ilícito de humanos. Hay varios ejemplos de barcos esclavistas, sin embargo, éste es el primero encontrado en aguas mexicanas.

⇒ En casi 20 años de trabajo, la Subdirección de Arqueología Subacuática ha encontrado más de 400 restos arqueológicos e históricos en las costas de la Península de Yucatán.

El barco fue descubierto en 2017 gracias al trabajo previo en los archivos históricos provinciales, nacionales e internacionales, con lo que se delimitó un área de búsqueda para éste y otros barcos hundidos. La Unión, dijo la entrevistada, llamó mucho la atención porque había varias referencias en la documentación de Yucatán que coincidían con datos del Archivo General de la Nación.

Los investigadores se dieron a la tarea de hablar con los pescadores del puesto de Sisal, quienes conservan recuerdos sobre la historia de un naufragio que sucedió cerca del muelle del puerto a mediados del siglo XIX. “Lo tenían como una leyenda”. Al revisar toda la información encontrada, se determinó que se trataba de un barco de tráfico de esclavos.

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EM/dsc