Laura Fernández, oficializó la represión, el despojo y la corrupción oficial en su Segundo Informe de Gobierno

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PUERTO MORELOS, Q.R.- Nunca en la historia de Quintana Roo se había ocultado la represión y los excesos gubernamentales con obras inconclusas y no realizadas, sueños inalcanzables y utilizado la conmiseración para ocultar una pésima administración.

En su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta municipal de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña, quiso engañar a la sociedad a la cual es víctima de la represión y extorsión policíaca, los excesos de trabajadores de fiscalización que no se cansan de exprimir hasta el cansancio a los comerciantes, de mal utilizar los recursos obtenidos por el descuento de hasta el 50 por ciento del salario de los empleados de la comuna, etcétera.

De acuerdo con Sol Quintana Roo, el breve informe que sólo se transmitió en vivo por redes sociales, pues sólo participó el alcahuete Cabildo Municipal, salvo honrosa excepción, la alcaldesa que no vive en Puerto Morelos, no hizo mención la golpiza que recibieron una decena de habitantes del municipio que se oponían a la destrucción del quiosco del emblemático parque del Casco Antiguo.

Pese a que hay denuncias contra los uniformados ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Quintana Roo, contra los uniformados por detenciones arbitrarias, contra regidores, y otros funcionarios, acusaciones de cobros indebidos de hasta cinco mil pesos a cada automovilista que no haya pagado su tenencia o derechos vehiculares 2020, pese a que no es facultad de la policía de tránsito.

La presencia de por lo menos 200 aviadores a los cuales no se les descontó ni un centavo del “salario” que les tienen asignado en varias direcciones, entre ellas la Secretaría Municipal de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Protección Civil, Fiscalización, Zofemat, Desarrollo Urbano, entre otras.

De todas estas dependencias se obtienen recursos millonarios cada día, pero la alcaldesa sale a decir en su informe que hicieron falta recursos para atender las necesidades más apremiantes de los habitantes del municipio.

Una cínica mentira resulta el asegurar que las obras del kiosco del Parque de Casco Antiguo van en 40 por ciento de avance, ya que la obra tuvo que haber concluido desde el año pasado, el dinero se obtuvo desde 2019.

Lo cierto es que tienen un grave retraso de más de seis meses, y no pueden culpar al coronavirus, pues los trabajadores no han parado, en un intento por justificar el gasto de más de 19 millones de pesos en el que participan empresas de su esposo y del grupo privilegiado de Puebla.

Pero desde su licitación, el proyecto está viciado. La convocatoria de licitación se subió al portal del gobierno municipal de Puerto Morelos, y se supone que el mismo documento de publicó en un periódico de circulación estatal. Pero o ¡sorpresa!, resulta que la convocatoria no fue publicada en el rotativo el día 12 de octubre de 2019 como lo establece el mismo documento.

La maniobra de la alcaldesa buscaba beneficiar a la empresa poblana Constructora HouseJK SA de CV, cuya sociedad está compuesta por José Francisco Solís Olazagasti y José Mario Alberto Morales, este último es el administrador único de la compañía.

Sin embargo, estos personajes representan a poderosos políticos y empresarios encabezados por Eligio Sierra Peña, quien es el incondicional José Luis Márquez, subsecretario de Gobernación de Puebla, cuyo gobierno encabeza el peor gobernador del país, el morenista Miguel Barbosa.

Cómo se recordará, a principios de febrero la alcaldesa intentó sorprender a los habitantes del municipio al poner en marcha durante la madrugada la obra de remodelación del parque del Casco Antiguo, trabajos que fueron frenados por los mismos vecinos, nacionales y extranjeros, quienes mantuvieron un plantón cultural en pleno corazón de la demarcación.

Sin embargo, el 5 de junio fueron desalojados con lujo de violencia por parte de la policía municipal.

La alcaldesa no hizo mención a que se hará justicia a los detenidos arbitrariamente y sus excesos, por el contrario dijo que la obra será la más hermosa del Caribe Mexicano.

En todo el mundo el mundo era conocido y admirada la belleza del parque del Casco Antiguo, pues era uno de los íconos históricos de Puerto Morelos.

La belleza del parque que radica en sí misma es resaltada porque se encuentra a unos pasos del mar y aunque no tiene manglares ni fauna silvestre protegida, guarda un alto valor recreativo, de convivencia y apropiación para la comunidad, cuyos pobladores coinciden en que su estado es funcional y no requiere de readecuaciones con valor de 19 millones de pesos, habiendo otras necesidades más urgentes.

Sin embargo, el plan de la presidente municipal de Puerto Morelos obtener ganancias de los 19 millones de pesos, por esos ya venía preparando desde hace dos años la desaparición del tradicional parque.

Según el contrato MPM/DGOP/PMI/INV/SL001/2017, la alcaldesa ordenó la elaboración de proyecto ejecutivo de la obra “Construcción y equipamiento de plaza cívica y andador peatonal en Puerto Morelos, Quintana Roo” por lo cual pagó $1,914,000.00 ( Un millón novecientos catorce mil pesos 0/100 MN).

Incluso este gasto se ve reflejado en la revisión de la Auditoría Superior del Estado y en la Auditoría Superior de la Federación. En el documento hace referencia a la “Remodelación del parque del casco antiguo en Puerto Morelos (Ventana al mar).

El municipio de Puerto Morelos, Quintana Roo, destinó recursos de las Participaciones Federales a Municipios del ejercicio fiscal 2017, para el pago de servicios relacionados con Obra Pública de los contratos con números MPM/DGOP/PMI/IV/SL001/2017 denominado “Elaboración del Proyecto Ejecutivo de la obra Construcción y Equipamiento de Plaza Cívica y Andador Peatonal en Puerto Morelos, Quintana Roo”.

El oneroso proyecto, cuya licitación fue publicada desde octubre de 2019 en la página web del ayuntamiento de Puerto Morelos como “Construcción y Equipamiento de Plaza Cívica”, no fue consultado con la ciudadanía y es el único espacio público cerca del mar para los habitantes y turistas.

El hecho que despertó la ira de los habitantes, fue que una decena de obreros se presentó para iniciar actividades preliminares de obras valuadas en 19 millones de pesos, con la oposición de la ciudadanía que le ha manifestado a la edil que se necesita un hospital, escuelas, pavimentación y drenaje, no trabajos de ornato.

Sol Quintana Roo se dio a la tarea de investigar algunos de los detalles sobre la licitación la cual la alcaldesa ordenó a la dirección de Comunicación Social que encabeza el vocero Julio César Silva Cetina que falsificara una página del rotativo en la que apareciera la inserción de la licitación pública de la obra denominada oficialmente “Construcción y Equipamiento de Plaza Cívica y Andador Peatonal en Puerto Morelos, Quintana Roo”.

Esta acción tiene como objetivo beneficiar a la empresa poblana “Constructora HouseJK SA de CV”, conformada por la sociedad entre José Francisco Solís Olazagasti y José Mario Alberto Morales, este último es el administrador único de la compañía.

Sin embargo, esta empresa recién llegada a Quintana Roo posee un pírrico currículum en el estado de Puebla en donde incluso ha sido cuestionada por realizar obras que no aparecen y que en apariencia fue contratada por José Luis Márquez, subsecretario de Gobernación de Puebla.

El año pasado José Luis Márquez cercano al peor gobernador del país, el morenista Miguel Barbosa, fue sometido a una cuestionada auditoría en el Estado de Puebla por contrataciones poco claras.

Además, el peón de José Luis Márquez es Eligio Sierra Peña, actual tesorero de Puerto Morelos.

La empresa “Constructora HouseJK SA de CV”, que fue creada en 2018, justo con la llegada del gobernador Miguel Barbosa, tiene como principal objeto social la construcción, restauración, remodelación y mantenimiento residencial, comercial e industrial; la compra y venta de materiales para la construcción; la venta de servicios de mantenimiento industrial y residencial; participar en licitaciones o concursos para la ejecución de obras de los gobiernos municipales, estatales o federales, o bien cualquier entidad ya sea pública o privada.

Si bien la empresa tiene un amplio repertorio de actividades, lo cierto es que solo ha servido para justifica que poderosos políticos y empresarios se queden con millonarios recursos destinados a obras públicas. Es por ello que la presidente municipal de Puerto Morelos, Laura Linn Fernández Piña, se encuentra en una espiral sin retorno hacia la segura debacle política que frustrará toda aspiración a cargos de elección popular.

Pero no solo eso, en si Segundo Informe, la alcaldesa utilizó a las victimas de Covid-19 para generar conmiseración entre la población. Pero no hizo referencia al desprecio que siente por los pobladores de Puerto Morelos que se vio reflejado en la miseria de recursos que invirtió para los apoyos alimentarios que por cierto solo llegaron a las familias de sus más cercanos colaboradores.

Para la alcaldesa que se desvive en discursos y promesas, $578,062.96 (Quinientos setenta y ocho mil sesenta y dos pesos 96/100 MN) fueron suficientes para conformar supuestamente 2000 despensas que fueron repartidas en un solo día para compensar tres meses de confinamiento de las personas para impedir contagios.

Con información obtenida en el micrositio Covid-19 Quintana Roo, se observa el reporte presentado por el gobierno municipal de Puerto Morelos.

Según el reporte, entre marzo y abril de 2020 la alcaldesa autorizó comprar productos considerados como básicos para la elaboración de paquetes alimentarios que supuestamente sería distribuidos entre la población con más necesidades.

Sin proporcionar información el sobre número de contrato, montos totales de las compras, la empresa a la que se le adjudicó la compra mediante la figura de la adjudicación directa, etc., sólo se concretaron a señalar la cantidad y marcas de productos adquiridos.

En el micrositio Covid-19 Quintana Roo, la mayoría de los municipios de la zona norte gastaron 300 pesos en promedio por cada despensa entregada. Según estimaciones conservadoras, en Puerto Morelos hay más de 50 mil habitantes, es decir unas diez mil familias aproximadamente.

Otra de mentiras de la alcaldesa no hicieron referencia a los malos manejos del dinero público que han provocado un problema en las finanzas del municipio que busca subsanar contratando una deuda de 33 millones de pesos.

Ya nada se sabe del crédito a corto plazo que hizo por la cantidad de $23,000,000 (Veintitrés millones de pesos), más accesorios y gastos financieros, con vigencia no mayor a 12 meses.

Además, la línea de factoraje, con la que pretende cumplir compromisos con proveedores por un monto de hasta $10,000,000 (Diez millones de pesos).

Estas acciones son en realidad las que no permitirán a Puerto Morelos salir de la crisis económica en la que se encuentra hundida, mientras la alcaldesa sigue en campaña para buscar una diputación y luego la candidatura a la gubernatura de Quintana Roo.
EM.MX/fm